<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689</id><updated>2012-02-05T05:22:47.136-08:00</updated><title type='text'>Sofaifa! x Zugueb</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>22</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-112934037922518735</id><published>2005-10-14T17:50:00.000-07:00</published><updated>2005-10-14T18:39:39.236-07:00</updated><title type='text'>N.29  SOBRE CONJETURAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; El 30 de septiembre último se cumplieron cincuenta años de la muerte del actor James Dean, protagonista de tres filmes que lo elevaron a la condición de mito. Tenía 24 años y un gran porvenir que quedó trunco en una carretera californiana. Su modo interpretativo resultaba novedoso para los estándares de la época, fruto del Método Stanislavsky cultivado en el incipiente Actor's Studio. Los jóvenes de posguerra lo usaron como símbolo de desencanto y de ausencia de afecto que identificaba a su generación. Recuerdo de chico haber visto "Al este del paraíso" (E. Kazan, 1955) y reconocerme cuando arrojaba barras de hielo para recalcar su rechazo a la figura paterna. Supe entonces que eso haría por el resto de mi vida. ¿Actuar? No, distanciarme de mi padre y tirarle cubitos cada vez que lo cruzara.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;¿Se hubiera encumbrado su estrella de permanecer vivo? Y al asomarse las arrugas y perder el halo de la juvenutud, ¿hubiera tenido que aceptar cualquier papel para subsistir? Su mejor interpretación, a mi parecer, fue como el vulnerable Cal Trask en "Al este...". Allì obtuvo su primera nominación al Oscar pero el galardón recayó en Ernest Borgnine ("Marty" D. Mann, 1955). Su siguiente film fue el mítico "Rebelde sin causa" (N. Ray, 1955) donde casi codirigió junto a Ray, preanunciando un futuro detrás de cámara. Su estreno se produjo a pocas semanas de su muerte y dio paso al nacimiento del mito. El público descreía que aquel joven de campera roja y jeans gastados estuviera muerto y desbordaba las oficinas de la Warner con pedidos de información. "Gigante" (G. Stevens, 1956) se estrenó al año siguiente y por su rol de Jett Rink obtuvo su segunda y última nominación al Oscar sin tampoco conseguirlo. Esa película contiene una de mis escenas favoritas. En ella vemos a Jett recorrer en soledad la tierra árida de la parcela heredada. Es una escena sin diálogos, solo él y el inhóspito paraje, y sin embargo el tipo se las ingenia para transmitir toda la soledad y resentimiento del personaje.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y eso es lo que tiene. A James Dean le crees. Aún hoy veo sus películas y le creo. Posee la impronta que surge de lo improviso y que lo hace lucir persuasivo. Da la sensación que los directores debieron adaptarse a su propia visión de la puesta y no él amoldarse a una ajena.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Su próximo trabajo hubiera sido en "El estigma del arroyo" (R. Wise, 1956) junto a Pier Angeli, su gran amor según las revistas del corazón. Hubiera estado magnífico como el boxeador Rocky Graziano y ahí sí que el Oscar no le hubiera resultado esquivo. Su nominación a mejor actor por "Gigante" la atribuyo a un reconomiento póstumo; quizá lo acertado hubiera sido nominarlo por rol secundario puesto que los protagonistas de la historia eran Rock Hudson y Elizabeth Taylor. De todos modos no hubiera sido fácil birlarle el premio al soberbio Anthony Quinn de "Sed de vivir" (V. Minelli, 1956). Varios trabajos realizados por un joven Paul Newman fueron pensados originalmente como vehículos para Dean. A "El estigma..." cabe agregar "La gata sobre el tejado de zinc caliente" (R. Brooks, 1958) de Tennesse Williams, un autor ideal para exorcizar sus demonios.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;De no toparse con la muerte pudo haber seguido ofreciéndonos grandes interpretaciones. Hay roles que él hubiera logrado interpretar con convicción. A los ya citados, puedo imaginármelo también incursionando en el western en "Siete hombres y un destino" (J. Sturges, 1960) y en la piel del Tony de "West Side Story" (R. Wise-J.Robbins, 1961) donde se hubiera reencontrado con Natalie Wood. También pudo haber mostrado su histrionismo junto a Jerry Lewis en "Boeing Boeing" (J. Rich, 1965) y compartido responsabilidades con su amigo Dennis Hooper en "Busco mi destino" (D. Hooper, 1969). "La leyenda del indomable" (S. Rosenberg, 1967) también hubiera sido otro de sus inolvidables papeles. En los setenta me lo imagino dirigiendo filmes intimistas en la línea de un John Cassavetes y colaborando con jóvenes directores como Scorsese o De Palma. El padre de Rourke y Dillon en "La ley de la calle" (F. Coppola, 1983) seguramente hubiera contado con su rostro al igual que varias portadas de álbumes de Bob Dylan y Morrisey.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Así y todo, nunca hubiera alcanzado el status cinematográfico de Marlon Brando; de hecho nadie lo consiguió por más esfuerzo de los Nicholsons o los De Niros. Intuyo que tampoco hubieran trabajado juntos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Luego de su desaparición, cualquier ignoto actor que surgiese sería considerado "el nuevo James Dean". De Warren Beatty ("Esplendor en la hierba" E. Kazan, 1961) a Dustin Hoffman ("El graduado" M. Nichols, 1967) y de Al Pacino ("El padrino" F. Coppola, 1972) a John Travolta ("Fiebre de sábado por la noche" J. Badham, 1977). Por suerte varios de ellos supieron escaparle al mote y desarrollar sus propias carreras aunque es evidente que su modelo interpretativo influyó en generaciones posteriores. Basta ver a Sean Penn o al Martin Sheen de "Apocalypse Now" (F. Coppola, 1979) para corroborarlo. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La muerte prematura sólo deja preguntas sin responder y suposiciones que jamás serán probadas. Lo único cierto e inalterable son sus memorables trabajos y esa comunión innata que mantuvo con la lente de la cámara. Como bien lo definió F. Truffaut: "No es que sea ni mejor ni peor que los demás actores; es que es &lt;em&gt;otra cosa&lt;/em&gt;, lo contrario del intérprete convencional."&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-112934037922518735?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/112934037922518735/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=112934037922518735' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112934037922518735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112934037922518735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/10/n29-sobre-conjeturas.html' title='N.29  SOBRE CONJETURAS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-112933720613533267</id><published>2005-10-14T17:10:00.000-07:00</published><updated>2005-10-14T17:46:46.146-07:00</updated><title type='text'>N.28  SOBRE PRIMAVERAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;strong&gt;A esta altura del año comienzo a sentir picazón por todo el cuerpo y no son ladillas sino el arribo de la primavera. En mi vida todo puede continuar igual de horrible pero al llegar septiembre mis asuntos adquieren otra visión y me siento con derecho a recobrar mis esperanzas. Todo puede andar mal, de hecho todo anda saliéndome mal y sin embargo obtengo nuevos bríos para batallar.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La primavera también da cuenta, aparte de los atuendos desprendidos de las colegialas y de floristas comerciando racimos del paraíso, de la desagradable pesadez que mi instiga a tirar la toalla antes de tiempo para resguardarme en mi rincón y clausurar cualquier intento. Digo con desgano que el año pasó volando y que pronto estaré arañando la guirnaldas y los reiterativos brindis aunque, si comienzo a reflexionar sobre diversos acontecimientos, puedo admitir la perpetuidad de los días que logra hacer sucumbir mis proyectos dentro de una maraña de fechas para todo volver a repetirse: las noches, las ausencias, el vacío. Mi ritmo fue continuo hasta mediados de julio cuando el receso escolar. Toparme con mortales marchando despreocupadamente por la ciudad produjo en mí una sana envidia, aunque confieso que la salud de mi sentir comienza a deteriorarse lentamente. En el transcurso de aquellas semanas zozobré y desde entonces sólo pongo empeño en aguardar mi merecido descanso de escasos días. Toda dicha resulta escasa, los momentos plenos  son los gozados con deleite y éstos nunca son demasiados. No bien adapto mi cuerpo a una cadencia sosegada, debo retornar al trabajo. Los primeros días serán de desgano e impuntualidad hasta amoldarme nuevamente a la rutina pero para entonces habré perdido el premio por el presentismo. Si será ingrato mi trabajo que dan premio sólo por concurrir.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y aparte el clima acechando en todos mis descuidos. Esta temporada supe guardar cama un par de veces y en ambas me encontré sin compañía. La soledad se hace tan palpable con el frío... Llegué a llenar con agua caliente mi muñeca inflable para cobijarme en un cuerpo cálido pero reventó al primer roce. Quemaduras de tercer grado. Lejos de intimidarme, busqué consolarme con una ordinaria bolsa de agua caliente pero sólo conseguí deprimirme. Chiquita, cuadrada y caliente, me recordaba demasiado a mi primera mujer (aun omitiendo lo de ordinaria).&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y yo siempre cumplo inviernos. De algunas personas se dice que cumplen primaveras, nunca inviernos ni otoños; siempre socian sus edades a la calidez y los comienzos. En cambio yo cumplo inviernos y siempre estaré relacionado con la escarcha y los finales.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Aun así, la primavera consigue mejorar mi humor;  a veces me sorprendo en una sonrisa sin haber consumido estupefacientes. Hay días donde amanezco creyéndome mejor persona y actúo de acuerdo a la norma. Pero no dura demasiado. Bastante tengo ya con mi cuota diaria de frustración como para tener que andar interpretando un personaje que no se adapta al contexto. De vez en cuando suelo sentarme en cualquier banco de cualquier plaza para observar a las personas. Me concentro en quienes me ofrecen aquello de lo que carezco. Una sonrisa, un beso, una conversación banal... Contemplo a los enamorados y en ese instante desearía sacrificar varios de mis inviernos a cambio de abrigarme con el fuego que los preserva eternos y fulgurantes. Pero las llamas siempre dejan de arder, no así la memoria quien los mantiene en un presente inmóvil como fotografías amarillentas que registran una realidad pasada. La misma memoria que delata que también yo supe enumerar primaveras y festejar abriles en una época.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y todo avanza. A veces creo que todo es eterno y otras ni cuenta me doy. Recuerdo algunos rostros tan diáfanos que carecían de visajes. También recuerdo las rosas que llevaba a mi madre y el florero ocupando el centro de la mesa. Sí, la primavera libera mi cursilería. Reconozco que hace demasiado tiempo que deseo regalar rosas y no tengo a quién. Pienso en una mano buscándome al caminar y en mis hombros aguardando una cabeza cubierta de rizos y etc., etc.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La primavera me lastima porque me hace pensar cosas bellas; estoy tan acostumbrado a la mugre y al desamparo que referirme a lo sublime suele causarme dicha a la vez que pesar. Al invierno lo sé mío, conozco todas sus artimañas; en cambio la primavera siempre me resulta esquiva. Hace tiempo que dejé de intentar hablarle o acercármele, como si se tratara de otra mujer que buscara mi amor y yo debiera desterrarlo de tantas decepciones y exponerlo una vez más.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-112933720613533267?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/112933720613533267/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=112933720613533267' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112933720613533267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112933720613533267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/10/n28-sobre-primaveras.html' title='N.28  SOBRE PRIMAVERAS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-112724834681488399</id><published>2005-09-20T12:41:00.000-07:00</published><updated>2005-09-20T13:32:26.836-07:00</updated><title type='text'>N.27  SOBRE INTOLERANCIAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt; Como fiel usuario de transportes público me siento en la obligación de denunciar situaciones intolerables...&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;SUBTES: Cuando estás con los minutos contados y te enterás que el servicio se encuentra demorado/ No entender nunca lo que se anuncia por los altavoces/ Los boleteros que piden monedas con la misma perseverancia que la del pibe que manguea tu vuelto/ Los que sacan la plata recién al solicitar el boleto/ Las escaleras mecánicas que no funcionan/ Los que se paran del lado izquierdo de la escalera impidiéndote avanzar/ Introducir el boleto en el molinete antes de descubrir que podías viajar gratis/ Insertar el boleto y que el molinete permanezca trabado/ Los de seguridad apareando a la masa en el horario pico/ Encabezar la fila para entrar al vagón y que la puerta del mismo jamás se detenga donde estás/ Los televisores que muestran paradisíacos paisajes y bellas modelos para hacerte sentir más infeliz/ Que corten los videos musicales para poner al gordo insoportable de Cultura Empresarial/ Las diminutas cucarachas marchando hacia los cestos de basura/ Los que atropellan para obtener un diario gratuito que tirarán apenas ojearlo/ Que te rompan los tímpanos tipos de poncho armados con charangos y quenas/ Nunca enganchar al violinista que interpreta a Piazzolla sino a los del poncho o al pibe que canta a capella &lt;em&gt;"Los caminos de la vida"&lt;/em&gt;/ Vendedores ambulantes depositando en tus piernas cualquier cosa/ Bailarines de tango contoneándose peligrosamente a tu lado/ Los que se plantan en la puerta sin dejarte descender/ Los que te empujan hacia adentro cuando querés salir/ Los que se apoyan en las puertas; un día vamos a lamentar una desgracia/ Tener un bebé a tu lado que no deja de manosearte ni de intentar jugar con vos/ Quienes le hacen morisquetas/ Los que ocupan dos argollas para agarrarse/ Los que se tapan los oídos durante todo el trayecto/ Los asientos enfrentados/ Mirar por la ventanilla y ver todo negro/ Sentarse encima de un chicle/ Los altavoces de los vagones recomendando no pararse ni circular sobre la línea amarilla/ Los carteles electrónicos anunciando cualquier estación menos la próxima/ Mirar hacia la ventanilla y toparse con la mirada de otro pasajero reflejada en el vidrio/ Las miradas cómplices que te dan esperanzas y olvidás ni bien abandonás el vagón/ Detenerse en medio de la oscuridad del túnel para que avance el convoy que circula en dirección contraria/ La discriminación por parte de la empresa al destinar los mejores coches a la línea D/ La frecuencia esporádica de todos los servicios/ Hacer combinación y terminar en cualquier lugar.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;COLECTIVOS: Perder dos colectivos seguidos y luego tener que esperar 40'/ Correr el ómnibus hasta el semáforo y que no te abra la puerta/ Que no pare porque está fuera de servicio o con la expendedora de boletos descompuesta/ Pararlo y que siga de largo por simple capricho/ Los que sonríen mientras corren el colectivo/ Preguntar por otro ramal y que te respondan &lt;em&gt;"viene atrás mío"&lt;/em&gt;/ Cuando el chofer cierra la puerta aduciendo que &lt;em&gt;"atrá&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;s viene uno vacío" &lt;/em&gt;y el atrás sólo es eternidad y desolación/ Pensar en encender un cigarrillo para ver si asoma el colectivo justo cuando dejaste de fumar/ Cuando estás colgado del estribo para no sacar boleto y un idiota desde adentro te dice &lt;em&gt;"dáme que te saco"&lt;/em&gt;/ Las expendedoras de boletos que se traban/ Introducir una moneda y que la máquina no la acepte/ Al chofer, que al decirle el importe te pregunta desconfiado &lt;em&gt;"¿Hasta dónde vas?"&lt;/em&gt; o si das los "buenos días" te mira raro/ La frase &lt;em&gt;"corriéndose por el pasillo que en el fondo hay lugar"&lt;/em&gt;/ Los que fingen dormir cuando asciende una embarazada/ Quienes te ojean el diario/ Los que relatan sus desgracias para conseguir una moneda/ Quienes se disfrazan de payaso y cuentan pésimos chistes intentando captar tu atención/ Tocar el timbre y que el colectivo no pare/ Los timbres sin sonido porque no sabés si funcionan o si están descompuestos/ Cuando el de adelante escupe por la ventanilla y el viento dirige la flema a tu rostro/ Los que saludan con aspaviento por la ventanilla como si estuvieran partiendo hacia otros mundos/ El martillito de juguete para romper el vidrio en caso de emergencia/ Pararse para dejar bajar al que está a tu lado y que otro se mande hacia la ventanilla y te deje pagando/ Las mujeres que se resisten a sentarse en el asiento grande del fondo/ Quienes te arrebatan un asiento y se bajan a las pocas cuadras/ Los grupitos que hacen bardo/ Viajar con los que salen de bailar o de la cancha/ Los que intentan viajar de garrón y no se quieren bajar del coche/ Viajar cómodamente sentado y que se descomponga el ómnibus para terminar en otro sin asientos disponibles/ Cuando la persona a quien gentilmente cediste tu asiento desciende y no se preocupa en devolvértelo/ Los acompañantes que ocupan el primer asiento y fuman/ Los uniformados que viajan gratis/ Algunos recorridos que son soporíferos/ El inspector que sube siempre cuando estás durmiendo/ Los asientos sueltos que a la primera frenada te hacen aterrizar junto al conductor/ Los bebés que lloran todo el viaje y se duermen justo cuando descendés/ Las criaturas que te birlan el asiento con la complicidad de sus mayores/ Viajar parado y que se ubique a tu lado una persona mayor dejándote sin chances de sentarte/ Cualquier desconocido que se duerme y apoya su cabeza en tu hombro/ Los colectivos con iluminación de telo y nombres grabados en los espejos/ Cuando el chofer pregunta quién baja en tal parada y nadie responde/Que se te plante detrás alguien con aliento a alcohol u otros aromas/ Las clásicas peleas entre colectiveros y taxistas, y/o ciclistas, y/o peatones, y/o aviadores, y/o astronautas , etc./ Por la noche despertar en un lugar inhóspito y que te digan &lt;em&gt;"te tenés que bajar porque acá termino el recorrido"&lt;/em&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-112724834681488399?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/112724834681488399/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=112724834681488399' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112724834681488399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112724834681488399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/09/n27-sobre-intolerancias.html' title='N.27  SOBRE INTOLERANCIAS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-112724526012021253</id><published>2005-09-20T12:02:00.000-07:00</published><updated>2005-09-20T12:41:00.153-07:00</updated><title type='text'>N.26  SOBRE ASCENSORES (2)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;strong&gt;- ¡¿No vió que venía?!- me lanzó la mujer con un bufido antes de advertir que había marcado su mismo piso.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Permanecimos en silencio mientras el aparato se elevaba con dificultad. Por mis sienes comenzaron a descender delgadas gotas de sudor como lava de un volcán en erupción. Con disimulo me contemplé en el espejo. Una luz mortecina daba un aspecto lúgubre a mi porte recién deslumbrante. A mi lado, la criatura no hacía mas que sacarme la lengua y de mis casillas. Lamenté no portar un arma.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- ¡Dejá! ¿No ves que al señor le molesta?- Me maldije por no utilizar la escalera aunque dieciocho pisos eran motivo suficiente para no hacerlo. El tablero marcaba "3". &lt;em&gt;"Ya falta poco"&lt;/em&gt;, murmuré a punto de llorar.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La mujer no paraba de incomodarme con su observar inquisidor y dejaba al "hijo de Belcebú" abusar  a gusto y piacere de mi persona.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;-¡Lucas! ¿Qué te dije?- La platinada luchaba con su carga provocando un peligroso contoneo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;-No es nada, deje- atiné a musitar para apaciguar el bamboleo de la morsa.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Hablarle sólo lograba multiplicar sus movimientos espasmódicos. Sufrí varios pisotones de su parte y jamás insinuó ensayar una disculpa; entendí que lo suyo era la improvisación. Repentinamente todo cesó. El elevador detuvo su andar y las luces comenzaron a titilar. El anfibio lanzó un grito agónico que hizo llorar a la criatura y sobrecogerme (o viceversa). La caja de bombones cayó al piso y no busqué recogerla para no suscitar más equívocos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- Señora, tranquilícese.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- ¡No me toque! ¡No me toque!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Me aparté hacia un rincón con el fin de conservar la calma y la vida. La luz volvía de a ratos para permitirme atesorar en la memoria la más tierna de las escenas: Una desquiciada bramando con furia y un malcriado deglutiendo las flores de mi ramo para luego arrojarlas a mi semblante (o viceversa).&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- ¡Haga algo infeliz!... Siento que me voy...- sobreactuaba la noble dama y yo deseé que fuera cierto.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Cuando creyó sucumbir colocó en mis brazos a Belcebú jr. y se desplomó inconsciente sobre los bombones. Apenas cobijarlo, el mocoso orinó mi blanca camisa de algodón. Al reanimarse , la mujer comenzó a desvariar agitando sus brazos con frenesí.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- ¡Soy Greta Garbo! ¡Soy Greta Garbo!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Quise incorporarla y lo hubiera conseguido si Lucas no lanzaba un cross directo a mi ojo izquierdo. Al intentar protegerme solté el cuerpo amorfo de Greta y la diva descendió acompañada por una lluvia de pétalos blancos e improperios oscuros. Un aroma hediondo comenzaba a saturar el pequeño habitáculo. "Demian" inició sus gimoteos y lo deposité raudamente en la falda de su abuela o quienquiera fuera esa mujer que se hacía llamar "La Divina".&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Del exterior llegaron voces de socorro y me aferré a ellas ciegamente. Mi aspecto era lamentable, toda pulcritud había marchitado por la orina. Rogaba que Laura nada supiera del percance. Apenas abrieran el ascensor me esfumaría, no podía aparecer en tales condiciones. Allí me encontraba, a sólo dos pisos de la velada soñada. Mientras una mujer de inconmesurable belleza, inteligente y sin compromisos me aguardaba , yo me entretenía con una vieja que se creía la Garbo, un crío de quien se tejían profecías, unos bombones aplastados y unas flores que malgastaban su perfume y mi dinero. Lo de siempre, en el lugar equivocado y con las personas inadecuadas.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Bajé la mirada justo cuando Lucas quitaba la peluca platinada a una despatarrada Garbo y se la colocaba. Por suerte el ascensor reinició su marcha. Reintenté alzar a la dama quien sin cabellera y balbuceando frases inconexas era un espectáculo digno de verse... a una distancia prudencial. Cargué al flamante platinado en mis hombros, quedando mi olfato expuesto a su colita sucia.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Al abrirse el ascensor Greta me propinó un sonoro bofetazo a modo de despedida. Entendí que odiaba las despedidas y por eso la agresión. Ocasionales testigos quedaron boquiabiertos hasta percibir la pestilencia y huir despavoridos. Sólo Laura permaneció ante nosotros sin dar crédito a lo que veía, así como el Banco tampoco se lo daba a ella.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- Laura, no sabés por lo que pasé...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- Mamá... Lucas... ¿Qué hacen acá?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La joven abrazó a "Ninotchka" sin dejar de mimar a su vástago. Despojos de dulces y claveles tapizaban el ascensor como restos de un sueño hecho trizas. Laura presentó a los suyos a un descorazonado galancete. La dama me extendió su mano con displicencia mientras volvía a calzarse la peluca.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- Encantada joven. ¿Podría cargar el bolso?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Coloqué la pesada carga sobre mis hombros, me ubiqué detrás de las mujeres y dejé que el repiqueteo de la alarma del ascensor retumbara hasta ensordecer su fosa.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-112724526012021253?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/112724526012021253/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=112724526012021253' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112724526012021253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112724526012021253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/09/n26-sobre-ascensores-2.html' title='N.26  SOBRE ASCENSORES (2)'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-112717369124367559</id><published>2005-09-19T16:04:00.000-07:00</published><updated>2005-09-19T16:48:11.266-07:00</updated><title type='text'>N.25  SOBRE ASCENSORES (1)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; "Charcas al 900" indiqué al taxista y me desplomé en en mullido asiento, dejándome seducir por la refrescante brisa. La noche era perfecta para amarse u odiarse, según los ánimos nocturnos. Intuía que esa vez podía ser, que el amor golpearía mi puerta para ofrecerse y no para venderme curitas como otras veces. Esta mujer bien valía las flores que descansaban a mi lado y la costosa caja de bombones. Estudiaba los pasos a seguir: Una cena íntima matizada con manjares de anécdotas triviales para girar hacia un diálogo corpóreo. Aquello me preocupaba. Hacía días que mi cuerpo sólo se expresaba en forma escatológica debido al estofado materno. El taxista me observaba a través del espejo retrovisor. Nuestras miradas se unieron sin mi consentimiento.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- ¿Una cita? - preguntó el conducto aludiendo a las flores.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- No, un velorio - contesté con mi parquedad habitual. El hombre no se dio por vencido y arremetió.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- ¿Y los bombones?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- Aquí dentro llevo las cenizas de mi abuelo - dije sosteniendo la caja con forma de corazón- Siempre las llevo cuando muere un familiar. El viejo era muy familiero.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- ¿Y quién murió? - insistió el taxista pasando en infracción un semáforo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;- Se lo diría pero no quiero que él se entere. - murmuré señalando la caja- Cree que lo llevo a un cumpleaños.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El entrometido dejó el interrogatorio y continuó ignorando las luces rojas y los insultos de algunos automovilistas. Aproveché entonces para concentrarme en Laura, la joven de la cita. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Nos conocimos en algún café del centro. Ella leía un libro sobre pollos ("Yo, la Suprema") mientras yo intentaba por enésima vez escribir algo en mi diario íntimo. Como nunca me sucede nada digno de mención pensaba suplantarlo por un semanario o un suplemento mensual. (Estoy tan disconforme con mi vida que mi diario personal lo escribo en un Libro de Quejas) Al rato ella dejó de leer para descansar la vista y en su pausa nos encontramos. Nomás verla me enamoré, aunque también lo hubiera hecho de un Hare Krishna con tal de escaparle al tedio. Nunca creí en el amor a primera vista (¿acaso no dicen que el amor es ciego?) pero aquello se le parecía bastante. Galante llamé al mozo para abonar la consumición de la joven, un cortado con algunas vainillas. Al ver la cuenta supe que el cortado era el epílogo de una cena fastuosa compartida con dos amigas que se habían marchado con anterioridad. Ingrata sorpresa, abultada adición. Cuando retorné del baño ví que mi amor ya no estaba y salí en su búsqueda logrando alcanzarla en la boca del subte. Decidí fingir un tropezón para apoyarme en ella y entablar un diálogo pero la actuación fue tan lograda que el empujón hizo caer a la joven por la escalera hasta aterrizar de bruces en la boletería como implorando por un boleto. Traté de animarla con torpeza y algunos chistes (del mismo tono) mientras la acompañaba al hospital y, entre gasas y goces, se abrieron nuestros corazones y algunas heridas. Ella dijo tener 25 años, estar empleada en una "oficina kafkiana" (su jefe se asemejaba a una cucaracha gigante), haberse independizado de sus padres y cursar la carrera de Derecho. En cuanto al amor, había sufrido y gozado del mismo con la mala fortuna de que cuando ella sufría el otro gozaba y viceversa. Yo le confesé que buscaba conocer a alguien, formalizar, proyectar a futuro considerando que el presente se escurría entre mis manos. Le conté que me había cansado de salir con amigos y que por eso dejé de tenerlos y cansado de parejas pasajeras que se bajaban el cualquier parada. Laura parecía una buena elección. Bonita, inteligente, soltera, sin hijos. Está en mis planes formar una familia, el único inconveniente es que detesto a los chicos. De todos modos siempre podremos darlos en adopción.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Descendí del taxi y caminé hasta la entrada de un edificio por demás luminoso. Apreté el portero eléctrico y agaché la cabeza al prenderse la cámara (siempre desdeñé la exposición mediática); la voz de Laura me pareció discordante a su persona. En el espejo del vestíbulo inspeccioné mi aspecto detenidamente. Me veía elegante con aquella camisa blanca y los pantalones oscuros; los bombones y las flores armonizaban sobriamente con el conjunto.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Tres personas esperaban el ascensor y me saludaron con cortesía. Al arribar el artefacto opté por aguardar el siguiente ya que me incomoda tener que compartirlo, nunca sé qué hacer en tales circunstancias, siempre bajo la mirada y comienzo a sudar nerviosamente. Quería presentarme sin contratiempos ni transpiración, así que lo dejé partir. Del ascensor contiguo una joven pareja descendió y también fuí saludado con animosidad. Tanta amabilidad siempre me resulta empalagosa. Apenas oprimir el botón del piso correspondiente fuí sorprendido por un pie que intentaba trabar la puerta. Una voz desencajada exigía la detención del aparato y así lo hice. Al abrirse la puerta quedé ante la figura grotesca de una mujer de 50 y tantos, de pelo platinado e indumentaria de colores tan chillones como su voz. De un brazo cargaba un bolso de grandes proporciones y del otro un bebé de idéntico tamaño.                                            &lt;em&gt;CONTINUARÁ&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-112717369124367559?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/112717369124367559/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=112717369124367559' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112717369124367559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112717369124367559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/09/n25-sobre-ascensores-1.html' title='N.25  SOBRE ASCENSORES (1)'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-112291163253134907</id><published>2005-08-01T08:10:00.000-07:00</published><updated>2005-12-18T16:00:43.516-08:00</updated><title type='text'>N.24  SOBRE AMIGOS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;Tengo amigos que hace tanto que no veo que ya no sé cómo llamarlos. ¿Cuánto tiempo debe transcurrir para que una persona deje de ser considerada "amiga"? Como primera medida se la debe quitar de la agenda y de la lista de contactos favoritos de nuestros mails. Uno piensa si cometió algún desliz que pudiera haber molestado al susodicho/a, pero no recuerda nada en particular. Son la clase de amigos que nunca llaman pero que sabemos que siempre están... lejos del teléfono. Para esos casos existe "la prueba del teléfono". Consiste en reparar que quien siempre llama a los demás es uno, nunca al revés. Renunciar a telefonearles con el fin de averiguar si nuestro paradero consigue inquietarlos. En varios casos no lograremos el menor interés, dejando al descubierto que nuestra unión carece de la intensidad que creemos tiene. La "prueba del teléfono" es dolorosa pero necesaria, sobre todo para descomprimir la agenda y dejar de recordar aniversarios inútiles.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;¿Dónde quedaron los amigos de la secundaria? Nos prometimos eterna amistad y nuestra fraternidad sólo alcanzó para un par de salidas de egresados. Creo que nos dejamos arrastrar por la vida y reservamos el reencuentro para una futura cena de ex-alumnos, aunque para entonces habremos olvidado ya hasta nuestros nombres. Admiro a quienes conservan su amistad a través de los años, algunos incluso desde el preescolar. Yo lo único que conservo de la infancia son bellos recuerdos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Quien dijo que el perro es el mejor amigo del hombre debiera contar también con la opinión del can. Porque tirarle huesos o sobras de comida, gritarle o patearle sin miramientos y sacarlo a pasear con correa, resulta más cercano a la humillación que a la amistad. Reconozco que no es fácil hacerse de amigos ( tampoco de dinero). Hay quienes no poseen amigos propios sino de lo ajeno. Llega un momento donde conocer a alguien es cada vez más difícil. Aparecen nuevas mañas, otros pruritos y cuanto menos debamos relacionarnos, mucho mejor (digo yo, un famoso antisocial). Uno trata de proteger a los que tiene porque seguramente ya no tendrá oportunidad (ni deseos) de agregar más componentes al selecto círculo vicioso. Es conveniente tener pocos amigos para controlarlos mejor. Demasiados, generan roces innecesarios; siempre estará quien trame conspiraciones, chismeríos, haga circular celos, genere traiciones y revele secretos. En mi entorno, el encargado de tales artimañas sono io.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;¿Existe la amistad entre el hombre y la mujer? Sí, y si le agregamos sexo resulta más interesante. Siempre que se perciba que una relación languidece, a modo de epílogo, se deberá recurrir al sexo. ¡Si ya nada queremos saber del otro al menos despidámoslo con un poco de diversión! En lo posible tratar que sea con alguien de género opuesto, aunque no es indispensable. Ahora bien, no acudir al apareamiento con cualquier pretexto pues una mala perfomance puede resultar impotente como evocación.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Con los amigos existen códigos que ni siquiera merecen acordarse. Las parejas por ejemplo. &lt;em&gt;"La novia de un amigo tiene barba y bigote"&lt;/em&gt;, dije en una reunión y un amigo asintió observando al escracho que lo acompañaba. Y son quienes más sufren si rompemos una relación amorosa. Conozco parejas que no se separan para no lastimar a sus amigos. &lt;em&gt;"No nos separamos porque tenemos amigos en común"&lt;/em&gt;, suelen repetir resignados. Y si lo hacen, los amigos andan desorientados tratando de decidir por quién tomará partido. Jamás reaparezcan con nueva pareja porque los inmundos la mortificarán con desplantes inmerecidos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Es recomendable no tener amigos políticos, curas o futbolistas para no hablar de política, religión o fútbol. Tampoco involucrar amistad con negocios salvo que quieran continuar el vínculo por vía de cartas documento y citaciones judiciales.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Uno a los amigos los acepta como son, por eso trato de buscarlos perfectos. A diferencia de los familiares que ya vienen con uno, a los amigos se los elige. Pues bien, ¿no podría ser al revés? Los amigos ya estar y tener que elegir familiares. Podría haberme ahorrado así varios años de terapia.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La amistad se pone a prueba en la convivencia diaria. He veraneado con personas que en el trabajo resultaban divertidas pero que fuera del ámbito laboral supieron ser un fiasco. El mismo humor gozado entre escritorios, en la playa sólo provocaba al homicida que llevo dentro.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Un amigo se ve en las buenas y en las malas pero si las malas son mayoría tratar de suprimirlo porque es mufa.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;"Dime con quién andas y te diré quién eres". ¿Por qué mejor no te digo quién soy y tratas de deducir con quién ando?... Y metete en tus cosas, entrometido...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y hay amigos que no saben de horarios. Así como hay quienes nunca dan señales de vida, están los que joden a cada momento. Llaman y se cuelgan parloteando justo al caer la cena y debemos escuchar sus estupideces porque son las nuestras. Deseamos que corten de una vez pero comenzamos a extrañarlos si no vuelven a llamar a corto plazo. Los muy malditos siempre logran que nos preocupemos por ellos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y no mezclemos los tantos, los amigos son una especie única e inmodificable. Hay quienes suelen decir "más que amigo es un hermano". No. Hermanos son los hermanos y amigos son los amigos. Como aquellos padres modernos que dicen "yo de mis hijos soy su amigo". No. Sos su padre, ocupá el rol que te corresponde. Es como aquéllos que tienen de madrina a una tía y de padrino al abuelo. No. La tía es la tía y el abuelo es el abuelo, no están para cumplir doble función. Es como aquéllos...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-112291163253134907?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/112291163253134907/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=112291163253134907' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112291163253134907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112291163253134907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/08/n24-sobre-amigos.html' title='N.24  SOBRE AMIGOS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-112147183638400527</id><published>2005-07-15T16:05:00.000-07:00</published><updated>2005-09-17T18:15:16.443-07:00</updated><title type='text'>N.22  SOBRE TELEFONOS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;La vez pasada salí con una mujer. Todo marchaba según lo planeado hasta el instante en que sonó su celular. A partir de allí la velada fue un paréntesis entre mensajes de texto y conversaciones mantenidas vaya a saber con quién. Cuando cortaba, yo intentaba iniciar cualquier diálogo trivial que pudiera interrumpirse al primer llamado.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;En mí, la telefonía móvil logra el efecto adverso al de facilitar la comunicación. Verla charlar animadamente cuán telemarketer de "¡Llame ya!" no hizo más que incomodarme. Nunca sé qué hacer durante la espera. A veces suelo mirar el suelo o estudio mis dedos como si fueran a indicarme el camino correcto. Si la conversa se prolonga pruebo bostezar o mover rítmicamente las orejas. De continuar, acompaño la coreografía con sonidos guturales para terminar en la posición de la grulla. Nunca consigo interrumpir la plática ajena... ¡pero cómo me divierto!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;De la cita quedaron frases inconclusas y un par de fotos registradas por su teléfono.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Pocas veces salgo con celular porque son tan chicos que los pierdo. Antes olvidaba los cigarrillos en cualquier parte hasta que dejé de fumar. Ahora tal vez deba dejar de hablar. Aparte el mío nunca tiene alcance, siempre le falta señal. Es el canal América de los celulares.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Confieso que no le brindo demasiado interés, jamás logro memorizar su número. Probé con formar una palabra con las letras correspondientes a mi número pero la misma sólo resultaba fácil de memorizar de haber nacido ruso. El único número de celular que aún retengo es del que me levantó por incidentes a la salida de un Ferro-Platense.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Siempre estuve un paso retrasado en cuanto a la comunicación (y varios más en cuanto al resto de las cosas). De chico mis vecinitos jugaban con sus walkie-talkie mientras yo debía arreglármelas con dos latas unidas por un hilo. Nunca lograba oír nada hasta que probé vaciar los envases. Nada cambió. Me llevó tiempo deducir que necesitaba de alguien que hable del otro extremo. Por tal motivo pedí a mis padres un hermanito pero no me hicieron caso. Mi hermano nació sin lengua (!!)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Mi celular suena con la obertura de William Tell (aquella del Llanero Solitario) y nunca tan oportuna pues estoy más solo que Toro antes de dar con el enmascarado. ¿Por qué "Llanero SOLITARIO" cuando &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;siempre estaba acompañado por el indio? Ok, convengamos que el mestizo no era muy parlanchín pero su parquedad tenía fundamentos. Cuentan que se habría decepcionado cuando descubrió que su socio del antifaz no era Diego de la Vega y que por eso sólo se limitaba a acompañarle y a lanzar algunas opiniones (amén de las flechas).&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Todos debieran tener el ringtone acorde con su existencia y no con el de sus deseos. No puedo pretender usar la melodía de 007 si mi única aventura es coserme las medias o la de "Rocky" cuando mi exclusivo combate es contra la caspa.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El único mérito que le reconozco a la telefonía móvil es el de incorporar la palabra &lt;em&gt;vibrador&lt;/em&gt; al lenguaje femenino sin que tiendan a sonrojarse. &lt;em&gt;"Lo dejé en vibrador"&lt;/em&gt;, se les escucha decir y tanto aplomo resulta consolador.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Muchos tienen teléfono en sus hogares porque dicen que es una compañía. Una compañía es una pareja, un amigo, un perro y no un frío aparato colocado en un rincón del living. Eso es un padre.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Pueden pasarse todo un día sin salir esperando un llamado y cuando llega la determinada hora en que saben que ya nadie llamará, se quedan a oscuras y en silencio sin atreverse siquiera a enfrentar una bombita de luz.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;A mí sólo me llaman para llamarme a silencio. No soporto la voz de mi casilla de mensajes, creo que se mofa de mí. Siempre que consulto me responde: &lt;em&gt;"Usted no tiene mensajes. Repito. &lt;/em&gt;NO TIENE &lt;em&gt;mensajes." &lt;/em&gt;Anoche sonó el teléfono y al atender, la misma voz inquisidora: &lt;em&gt;"¿Y? ¿Aún sin recibir mensajes?"&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;He notado que mi habla transmite mayor firmeza por teléfono que personalmente. No balbuceo y el decir fluye cristalino de mi garganta. Así, siempre que debo mantener una conversación delante de alguien, me llevo simultáneamente el pulgar hacia la oreja y el meñique a la boca. De esa manera logro afianzar seguridad y el mote de "loco" que en vano intento ignorar.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Prefiero los locutorios a los teléfonos públicos aunque me incomoden los espejos de sus cabinas. No hay nada tan deprimente como observarse hablar (quizás observarse haciendo gimnasia o el amor). ¿Y las cabinas que dan a la calle? Ahí sí, nada más incómodo que saberse observado por una treintena de desconocidos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Ya casi nadie utiliza los teléfonos públicos. La mayoría están rotos, o se quedan con las monedas, o con algún dedo. Quienes lo destruyen, ¿son los mismos que roban o queman los cestos de residuos? ¿Qué pasaría si acá, como en otros países, también implementaran la venta de diarios por medio de pequeños escaparates?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El primer día pondrían una moneda para hacerse de todos los diarios y venderlos por su cuenta. El segundo, obviarían las monedas y se las ingeniarían para violar las ranuras. El tercero, dejarían de lado la sutileza y directamente romperían los vidrios y el cuarto día, dichos escaparates serían sacados de circulación. Y los canillitas algo tendrían que ver en el asunto. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Una madrugada me encontraba caminando por una calle desierta. El viento soplaba frío y el único sonido era el de mis pasos. Yo recorría en soledad las aceras en busca de un amor. Al detenerme en una esquina, el timbre de un teléfono público comenzó a retumbar. Dudé en atender pero pudo más mi curiosidad. Levanté el auricular. Alguien inquirió con sorna&lt;em&gt;: "¿Y? ¿Aún sin recibir mensajes&lt;/em&gt;?". Reconocí la maldita voz.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-112147183638400527?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/112147183638400527/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=112147183638400527' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112147183638400527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112147183638400527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/07/n22-sobre-telefonos.html' title='N.22  SOBRE TELEFONOS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-112111618231362064</id><published>2005-07-11T13:17:00.000-07:00</published><updated>2005-07-11T14:09:42.323-07:00</updated><title type='text'>N.20  SOBRE REVOLUCIONES</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; A mediados de mayo de aquel año, una fragata inglesa trae la noticia a estas costas de que Cádiz ha caído en manos francesas siendo depuesto el rey Fernando VII y asumiendo el trono el hermano de Napoleón, José Bonaparte o "Pepe Botella", por su afición a la bebida. El virrey Cisneros confirma la información (que el usurpador es un borracho) y pide calma a los pueblos del Virreinato. Al conocer la novedad, un grupo de patriotas ("La sociedad de los siete") reunidos clandestinamente en la jabonería de Vieytes, decide convocar a un Cabildo Abierto impulsados por el éxito obtenido con Teatro Abierto. Cisneros comunica que sólo accederá a su realización si así lo contemplan los jefes de las milicias, jueces de cualquier acontecer luego de su accionar en las Invasiones Inglesas. A su vez ignora la opinión de la Liga de Amas de Casa, mentoras del desparramo de agua hervida, sobre tropas enemigas, en aquel conflicto. La postura de los militares es que directamente debe dimitir al no existir ya la Junta Central española. Los oportunistas de ocasión (liniermistas) intentan ofrecerle el poder a Liniers por ser de nacionalidad francesa pero no consiguen dar con su paradero por no ocurrírseles buscar en Córdoba. Otros piensan postular al virrey Bianchi pero la adhesión resulta escasa.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La gente comienza a copar la Plaza de la Victoria en reclamo de un Cabildo Abierto. Grupos armados denominados "Los chisperos", encabezados por French y Beruti, se encolumnan a ambos flancos del predio. De los arrabales del sur llegan descamisados de la "Guardia imperial" y desde el norte avanza un grupo de criollos de frac y levita, los "Borrachos del tablón". Éstos se identifican con las ideas jacobinas de Mariano Moreno en tanto los otros lo hacen con el desempeño miliciano de Saavedra. Por las avenidas Julio Iglesias y Lola Flores, una veintena de promotoras reparte cintas blancas en señal de unión entre europeos y patricios.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Alarmado por la multitud, el virrey Cisneros accede a realizar un Cabildo Abierto para el siguiente día. Contrarreloj y su voluntad, confecciona invitaciones para que sus adeptos concurran al debate pero pocas logran repartirse debido a que son encomendadas al Correo, entidad que cuenta con French entre sus empleados. Del Cabildo Abierto surge una Junta presidida por el mismo Cisneros (?) más un militar, un abogado, un cura y un comerciante como vocales. Al conocerse el fallo en la Plaza, los patriotas reclaman la disolución de la Junta argumentando que no es más que una estratagema legal para que Cisneros continúe en el poder. Agrupaciones de piqueteros cortan los accesos hacia la Capital mientras los ciudadanos se movilizan empuñando cacerolas como toda arma, al grito de &lt;em&gt;"¡Que se vayan todos!"&lt;/em&gt;. Algunos, al llegar a la Plaza de la Victoria, posan sus pies descalzos dentro de un gran charco de agua. "No estaría mal construir una fuente", opina un manifestante. En otro extremo de la Plaza, un chico criollo intenta probar con el "balompié", una moda importada de los ingleses. &lt;em&gt;"¡Diego!"&lt;/em&gt; grita una robusta mujer y el mocoso se escabulle gambeteando patriotas y realistas. Cruzando la Recova y su mercado, se halla una casa de citas ("La rosada") regenteada por un turco corrupto que observa los acontecimientos sin comprender su valor.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Debido a la presión popular, el coronel Saavedra y el doctor Castelli renuncian al cargo de vocales de la Junta. Los canillitas vociferan los titulares. Clarinete: "Crece la tensión en torno al Cabildo"; Las Naciones:"Es inminente la destitución de Cisneros"; Crónicas: "Vuelca una diligencia en Panamericana. Ocho muertos".&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El 25 la situación es ya insostenible. Algunos "chisperos" logran penetrar a la Sala Capitular para manifestar su disconformidad, haciendo sonar bombos y lanzando panfletos que exigen la soberanía a manos del pueblo. En una fonda cercana, un joven cubano de barba tupida no hace más que tomar apuntes bajo el humo de su habano.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El Cabildo decide pedirle la renuncia a Cisneros quien debe abandonar el edificio dentro de un helicóptero facilitado por la milicia. Beruti, en nombre del pueblo, confecciona un texto para ser entregado a los cabildantes donde propone la creación de una nueva Junta, la Primera Junta. Como del Cabildo saldría la Primera Junta, bautizó al texto "Petición Línea A". Dicha Junta queda conformada por Saavedra como presidente; Belgrano, Castelli, Azcuénaga, Alberti, Matheu y Larrea como vocales y Paso y Moreno como secretarios.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;em&gt;"El sol del 25 viene asomando..." &lt;/em&gt;canta, mientras, en una pulpería un afrancesado criollo de apellido Gardel. Al salir del local ve que comienza a lloviznar y es acusado de zorzal de mal agüero. Algunos concurren a la Plaza sólo para lucir sus paraguas, también importados de Londres. "Llueve con sol, se casa una vieja", reflexiona alguien al observar el clima y todos los ojos apuntan a doña Mirtha, una vieja actriz de vodevil, quien se marcha de la Plaza lanzando improperios.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Muriendo el atardecer, la nueva Junta (apodada "Los de Once") se asoma al balcón de uno de los arcos del Cabildo y  una farolera que pasaba por allí, tropieza al enamorarse del coronel. No se escuchan campanadas pero sí gritos de júbilo de varias fracciones políticas, identificadas con cintas blancas algunas y cintas rojas, otras.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La primera sensación de Saavedra al ver la Plaza fue de decepción. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;"Hum... Creí que habría más gente. Qué triste luce la Plaza con el cielo gris y todo el barro. Qué bien quedarían algunas palmeras para alegrarla... ¿Habrá valido la pena tanto esfuerzo?"&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;A modo de respuesta, a escasos metros de allí, en el aguantadero del turco comienzan a tejerse turbios negociados.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-112111618231362064?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/112111618231362064/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=112111618231362064' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112111618231362064'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112111618231362064'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/07/n20-sobre-revoluciones.html' title='N.20  SOBRE REVOLUCIONES'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-112016289987501233</id><published>2005-06-30T12:48:00.000-07:00</published><updated>2005-06-30T13:21:39.883-07:00</updated><title type='text'>N.19  SOBRE SOLILOQUIOS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt; "Ojos que no ven, corazón que no siente... Boca que enmudece, cuello que sangra. Para mí que está muerto.", fue el lapidario diagnóstico del oficial luego de estudiar el cuerpo despatarrado en la acera. Apago el televisor; linda forma de comenzar la semana. Sólo buscaba saber la temperatura y no toparme con un cadáver.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La vida no es más que una encrucijada de sinsabores, disgustos y pocas compensaciones. ¿De qué otro modo entender la pasión desmesurada o la indiferencia absoluta? Sólo es suficiente con un amanecer para que todo vuelva a comenzar. A veces creo que la mujer ante el espejo no soy yo en realidad. Tonta de mí, estoy observando la pintura de mi tía la difunta... La vista suele engañar a veces. Si lo sabré, yo que suelo enamorarme a primera vista.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Insólitamente, la mañana del lunes es invadida por mi voz interior. Pregunta: ¿De qué provincia es oriunda la voz del interior? Quedo sorprendida por escucharme parlotear y eso genera que me atrase más de la cuenta (igual a cuando quedé encinta). Otra pregunta: ¿Cuando quedamos encinta tenemos niño envuelto?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Salgo al sol. Si conduzco, odio a los peatones. Si camino, odio a los automovilistas. Por eso me muevo en bici, para odiar a todo el mundo. Voy tan retrasada al trabajo que ando con los minutos contados por un tartamudo. La calle es un caos: piqueteros, estatales, ahorristas, docentes, la luna rodando por Callao. Me desvío por bocacalles que no quieren hablarme y por cortadas desangrándose en la basura.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Siempre estoy apurada. Cando tenía auto, hasta llegué a adelantarme en un cortejo fúnebre a costa de bocinazos. Luego en el cementerio, para apaciguar la espera, me entretuve leyendo epitafios. Uno logró captar mi atención: "¡Cuánta injusticia! ¡Ustedes tan tranquilos y a mí comiéndome los gusanos!"&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Mientras pedaleo la ciudad, vuelvo a recordar mi fin de semana. El sábado fui a la feria del libro; era un mundo de gente. Luego crucé y me metí en el zoológico; era un mundo de animales. El domingo lo pasé en la cama mirando videos. ¡Cómo lloré con la historia de la pueblerina que quería triunfar en el mundo del espectáculo! De no ser por la leucemia, creo que lo habría conseguido. La salud siempre es un escollo cuando la protagonista es joven y pura.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Hace días que ando deprimida. Para levantar mi ánimo me recomendaron flores de Bach pero, para tal fin, prefiero las flores de Marley. ¿Cuál será la opinión de los demás hacia mí? Quisiera saberlo, aunque antes tendría que superar mi inclinación al suicidio. Soy la Torre de Pisa de las ciclotímicas. Ya estoy en edad de saber respuestas. Ahora comprendo que los años no vienen solos; llegan acompañados de meses y semanas.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Creo que mi matrimonio fracasó por la pereza. Al año de casarnos, los gritos y sollozos por las madrugadas se hicieron frecuentes. Nos turnábamos para calmar al &lt;em&gt;nuevo inquilino&lt;/em&gt;. "La última vez fui yo, ahora te toca cambiarlo a vos". Y allí iba, guiada por la somnolencia, a cambiarle los pañales al abuelo, quien se había mudado con nosotros. Ya no soportaba la convivencia. No veía la hora de irme, por eso me quedaba. En la división, él se quedó con todos mis bienes y yo con todos sus males.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Sigo pedaleando por cortes y quebradas. En una esquina venden tres cubanitos a $1. Prometo llamar a migraciones. En la Fundación Favaloro, los empleados están de paro (gran contradicción) y se unen a la marcha de la DOA (Donadores de Órganos Arrepentidos) al grito de: &lt;em&gt;"Si yo tuviera el corazón, el corazón que di..."&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Cumplo con mi ritual del desayuno en la confitería. A veces sólo voy para hacer tiempo que luego vendo a los retrasados. Al ser una joven &lt;em&gt;desgraciada&lt;/em&gt;, agraciada, los hombres no dejan de mirarme. Una mujer sentada junto a la ventana, lee un libro: "La razón de mi viña", de Horacio Guarany. Me tomo un respiro y un submarino. Pido la adición. Al ver el importe, caigo en la cuenta y los números abusan de mí.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Entro en la oficina sobre el pucho porque en el recinto se prohibe fumar. Jamás recuerdo los nombres de mis compañeros. Se asoma mi jefe dentro de su grotesca figura. Lo noto más envejecido que la vez que nos acostamos. Mi jefe pinta canas y en la comisaría posan complacidos.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-112016289987501233?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/112016289987501233/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=112016289987501233' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112016289987501233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112016289987501233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n19-sobre-soliloquios.html' title='N.19  SOBRE SOLILOQUIOS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-112016092054790131</id><published>2005-06-30T11:54:00.000-07:00</published><updated>2005-06-30T12:48:40.556-07:00</updated><title type='text'>N.18  SOBRE LECTURAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;Un &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;momento de placer a medianoche: servirse un vaso se vodka, entibiar el ambiente con "Blue train" de Coltrane y recostarse en un apolillado sofá; la exacta combinación para disfrutar de un Chandler. Si convive con alguien olvide el ritual o trate de encontrar una solución, siempre podrá recurrir al divorcio como primer recurso.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Es inútil concentrarme en un libro estando acompañado; mismo si soy un inútil. Cuando abro un libro sólo busco silencio y los anteojos. Por eso toda mi compañía se basa en libros, jazz y vodka... Hay que ver cómo me deprimo a veces.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Tampoco puedo concentrar mi lectura en el subte o en el café, sobre todo si continúo concurriendo a esos bares atendidos por mujeres en prendas íntimas. (Las prendas que son íntimas, ¿se cuentan secretos entre sí?) Mi atención se dispersa fácilmente ante el entorno, no siendo recíproco en entorno conmigo y es ése el drama de mi vida, interesarme en quien me ignora. El entorno, un perro, un perro con torno...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Soy un lector compulsivo. Si viajo en ómnibus reparo en cada anuncio publicitario o formo palabras que contengan las letras de las patentes que elijo al azar. Se dificulta cuando todas son consonantes o las patentes llevan letras no frecuentes en palabras del español (k,x,y). Cuando veo a alguien con un libro, no paro hasta averiguar el nombre del texto y también soy de sesgar la mirada hacia el periódico vecino aunque se halle en la sección agraria.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;En mi trabajo tengo tiempo de sobra para leer (¿tiempo como deshecho?). Trabajo en seguridad, por las noches. Allí la soledad es propicia para abocarse a la lectura y ver desaparecer el derredor. Y no miento. Durante mi turno ya desaparecieron cuatro notebooks y cinco impresoras. &lt;em&gt;¡Y yo navegando plácidamente por los Mares del Sur!&lt;/em&gt; Cuando las noches se hacen eternas acudo a "Las mil y una noches" y si vence la modorra, nada mejor que "La vida es sueño".&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;En la primaria, los profesores trataron de sacarme el hábito de la lectura recurriendo a "Mi planta de naranja lima", "El principito" o "Platero y yo". Nadie para revelarme a Dickens, Twain, Quiroga, Verne. Con el maestro de literatura no se podía contar porque era indiferente a nuestras inquietudes. Su único interés lo fijaba en la hora de salida, lo demás sólo era un transcurrir tortuoso hacia esa meta. Ya fuera del establecimiento, picaba algo por ahí y se trasladaba raudamente, en su autito destartalado, hacia otro colegio para seguir esparciendo sopor. También era el "profe" de educación física y el encargado del buffet en los recreos. Y todo por el mismo precio. La diferencia económica la conseguía conduciendo el micro escolar por las madrugadas y las tardes. El sueldo de preceptor en la nocturna, apenas cubría la pensión de los hijos de su primer matrimonio y las clases de apoyo escolar, no eran más que un rebusque para hacerse de algunos billetes extras y, de paso, enamorar a madres insatisfechas. Demasiado estresado para aconsejarme en mi iniciación literaria.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;De aquellos años, Hesse, Blake, Cortázar. Y aquí va un sacrilegio. Varias veces intenté con "Rayuela". De atrás hacia adelante, del medio hacia atrás, de abajo hacia arriba, hasta tirar vencido la piedra sin poder tocar el cielo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Tuve etapas de clásicos, autoayuda, psicología, filosofía, policiales, biografías; hasta me tenté (de risa) con la astrología. Lo interesante de esa ciencia consiste en verificar, un año más tarde, si alguna de sus predicciones ha sido acertada. Siempre creí tener un solo signo zodiacal sin saber que también era pingüino de tinto con descendencia en oso de peluche. Así y todo la suerte no me acompaña, será que no tengo adonde ir.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;He llegado a leer tres novelas a la vez y no entender ninguna. Épocas de no leer para no influenciar con otros estilos mis primeros escritos. Buscaba mi propia voz, otras cadencias. Visto los resultados reconozco haber equivocado mi ardid.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;También sequías literarias para dedicarme a otro arte igual de complejo y enigmático: la mujer. De allí mi frase "Las mujeres son como los libros". Desconozco el significado de la máxima. Recién estoy en el proceso de idear las frases, luego será el tiempo de analizarlas. Tengo varias en carpeta: "Los abuelos son como los camellos, "Las hermanas son como las zanahorias", "Los vecinos son como las ladillas", etc. Éstas se inscriben en el grupo de "Asociaciones", después daré forma al de "Disociaciones para concluir con el de "Disidencias".&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;A la lectura también le agrego mi cuota de constante contradicción. No acostumbro leer poesías pero sí escribirlas, quizá porque las sepa parlamentos internos que no buscan comprensión. Nunca doy con el ritmo en que fueron creadas y es así como siempre pierdo la esencia y el compás.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Amante de los textos, no comprendo a quienes no se acercan a ellos y continúan huérfanos de otras vidas ficticias o reales, de palabras puestas como no suelen pronunciarse o de pensamientos que liberan a quienes penetran como reclusos. De aquellos leídos, tal vez sean dos los que atesoro con mayor recelo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;"David Copperfield" (Dickens) resultó una experiencia inolvidable en mis comienzos de lector. Leer adrede un capítulo diario para prolongar mi éxtasis, contenerme durante el día y mientras, conjeturar sobre el destino de los protagonistas, era querer eternizar una nueva sensación. Y no me avergüenza confesar haber llorado al producirse lo inevitable. A partir de aquél alumbramiento tomé por costumbre, al finalizar un libro, despedirlo con una caricia en su portada en agradecimiento por tanto amor e intimidad. Otro tanto ocurrió con "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" (Cervantes). Darme tiempo para retornar a sus palabras, dejarme seducir con el habla de tiempos leales y gozar y sorprenderme con su humor trágico y absurdo, de las imposibilidades y del canto sublime a la fraternidad y a los sueños.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Caigo en que no sólo no comprendo a quienes ignoran esos mundos sino que un poco los envidio, pues aún mantienen intacta la experiencia del asombro que sólo brinda la primera vez. Todos deberían probar de un Copperfield o de un Quijote para saberse afortunados. Son de los libros que llevaría a una isla desierta aunque, para tal circunstancia, sería de mayor utilidad llevar alguno de supervivencia.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Los libros poseen un sinfín de lecturas o interpretaciones (sobre todo los de dramaturgia). Y quien los regala está mandando un mensaje al receptor. Así, en mi último cumpleaños recibí "El hombre mediocre" y uno de M. Kostzer &lt;em&gt;("de cuyo nombre no quiero acordarme")&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-112016092054790131?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/112016092054790131/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=112016092054790131' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112016092054790131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/112016092054790131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n18-sobre-lecturas.html' title='N.18  SOBRE LECTURAS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-111999113120924861</id><published>2005-06-28T13:01:00.000-07:00</published><updated>2005-06-28T13:38:51.216-07:00</updated><title type='text'>N.17  SOBRE RUPTURAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Inevitablemente en algún momento caes como todos hemos caído alguna vez. Te prometes nunca descender por el vacío pero los peldaños a la larga ceden. Tratas de resguardarte más, inevitablemente, en algún momento, toda flácida paz se desmorona y esparce su resquemor. Y el eco te devuelve las réplicas lastimosas, las frases cortantes, las preguntas incomprensibles y los gritos y la quietud. Y crees en cada palabra vertida. Ya dichas, vislumbras que no hay más que hablar, que de ahí en más todo será un cúmulo de vaguedades y bagatelas, las sobras de un querer maltrecho. Callarás la verdad por no herir pero sobre todo porque ya no importa, tampoco los planteos o las demandas. De pronto te encuentras fuera de alguien en quien realmente creías. Y no es decepción, sólo hastío y fatiga.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Casi siempre crees dar demasiado, mucho más que el resto y la comparación simplifica todo a una competencia de entregas. Y seguramente ninguno merecía tanto descuido. Buscas respuestas que ratifiquen tu condición de esencial para los demás excepto para ti. Aunque de nada sirve tanto incentivo para el amor. El más humilde de los corazones siempre resulta electo para albergar las pasiones que rondan desorientadas.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Te sabes torpe cuando todo depende de sentir. Temes parecer frágil y ruegas solamente no ser lastimado al defenderte. Casi siempre olvidas que quien está a tu lado sufre otro tanto y así quedan, suspendidos los cuerpos como polizontes ocultos cuidando no ser descubiertos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;A tu edad aún sabes mostrarte virgen y expectante aunque todo se eche a perder. Y el amor te hace hipócrita. Toda la vida esperas conocer a alguien pero nunca decides cómo presentarte. Corres hacia tu ideal y apenas si logras arañar a quien está a tiro, timando a un nuevo anhelo. Intentas amoldar la presa a un sueño desgastado y las expectativas por el resultado sólo atañen a tus reacciones. A veces estás tan solo que cualquier presencia vale para fingir una dicha faltante. Empeñas tu última ración de oportunidades en un momento que nunca llega; una relación mustia para ilusionarte en acabar con los teléfonos enmudecidos y la agonía de los domingos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;¿Y todo por qué? Sólo por una obsesión. La del amor que emana de ti y no da ocasión al resto de los aconteceres. Nada te embelesa más que saberte amado, la certeza de importarle a alguien, sus ansias de saber de ti. Necesitas del otro para compartir y así escaparle a la melancolía que produce renegados.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y no entiendo tu manía al boicot. Siempre tratando y cuando por fin lo logras, avasallas con una artillería de temores e inseguridades. El miedo a entregarte y que no quieran recibirte, la incapacidad para insinuar confianza porque los golpes todavía duelen en cada humedad de otoño. Y los años que no paran, que siempre parece que fue ayer y que nunca lo es, que siempre el tiempo es distancia y sin embargo, la estela de su recorrido es tan palpable aún. Que siempre.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;¿Cuál es el fin de posponer lo inevitable? Si ya las lágrimas dejaron de cicatrizar y los besos de acudir ardientes a las bocas. Si aferrarte al ayer sólo logra desvalorizarte y hacerte sentir perdedor. Si cargas los recuerdos con deseos que no tendrán oportunidad de intentarlo siquiera.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y retornas con todo el peso a ti. Te dices "idiota" por malgastar tantas pasiones reservadas por escasas. Ya cada uno en cada uno; todo su mundo, gente, pensamientos, como parte del pasado apenas estrenado. Y una nostalgia cansina que te apaña en su lecho doliente para ser tú quien vele por ambos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y retornas con todo el peso a ti luego de un final. Tu cuerpo aún con sus huellas, tu mano buscando las caricias fugaces y ya basta. "Volver a empezar" musitas, porque todo resulta exiguo ante el amor.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y tú lo sabes. El amor siempre se ensaña en pedirte que pagues por una culpa que tal vez no sea tuya. Y retornas a él con todo tu peso porque también quieres creer en alguien que no porte tu rostro ni exista gracias a tu respirar entrecortado.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-111999113120924861?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/111999113120924861/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=111999113120924861' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111999113120924861'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111999113120924861'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n17-sobre-rupturas.html' title='N.17  SOBRE RUPTURAS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-111948178305533625</id><published>2005-06-22T15:12:00.000-07:00</published><updated>2005-06-22T16:09:43.066-07:00</updated><title type='text'>N.16  SOBRE MANDAMIENTOS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Salí de casa como todas las mañanas, por la puerta. Quise pasar por la iglesia pero permanecía cerrada. ¿No se supone que la casa del Señor jamás cierra las puertas a sus hijos? No pretendo las llaves pero sí que alguno de mis hermanos se levante a abrirme. Cada tando voy para descansar mis piernas y encontrar un poco de la tranquilidad y el silencio que no logro conseguir en mi hogar (al lado de mi vivienda se la pasan martillando noche y día, me siento el vecino de Noé cuando la construcción del arca). También suelo refugiarme para orar o simplemente ordenar mis ideas. Pero no para confesarme. Aún perdura en mí la vez que descubrí al cura durmiendo mientras le contaba mis pecados. En su mano cargaba un pequeño grabador que reproducía onomatopeyas y que cada cinco minutos senteciaba: &lt;em&gt;"Quince Padre Nuestro y veinte Ave María"&lt;/em&gt;. Recuerdo volver al siguiente día y reemplazar la cinta por otra que lanzaba improperios. Casi es linchado por los feligreses. Tampoco soy de jurar, mi palabra ha de ser suficiente. O al menos debiera serlo. El plus de juramento no es garantía de nada.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Aquel sábado debí quedarme en cama quitándome las pelusitas del ombligo, no más que eso. Necesito un día de descanso para recargar energías y poder continuar. Todo un día sólo para mí y mis penas. Veo pasar la vida y ni siquiera le hago señas para que me dé un aventón. Aunque de seguro, ese día de reposo mis padres también insistirían para que fuera a verlos. Lo curiosos es que vivimos juntos. A veces creo que son hijodependientes.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;En fin. Salí de casa y me dirigí a la estación del ferrocarril. Un cartel captó mi atención: "Prohibido cruzar las vías... entre sí. De hacerlo provocará un grave accidente". El Belgrano llegó en horario tardío. El vagón se encontraba atestado de pasajeros y de modas (que son pasajeras). Así y todo, pude arrebatarle el asiento a una anciana que avanzaba dispuesta a todo. Frente a mí una mujer leía un libro: "Confieso que la he vivido" de H. Roviralta. Otra mujer, de ojos soñadores, contemplaba el paisaje urbano. Las moscas danzaban frenéticas sobre nuestras cabezas. De repente todo oscureció. Creí adentrarme en los oscuros recovecos de la mente o recorrer el sendero de una muerte apagada. Lo cierto fue que estábamos entrando en la estación Aristóbulo del Valle. Al volver la claridad vi que la mujer de ojos soñadores, dormía. Harto de la coreografía aérea, atrapé una mosca en pleno vuelo y la apretujé entre mis manos. Nadie  lo advirtió.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y volví a revivir la noche anterior. La joven me había conquistado apenas entrar al restaurante del brazo de su pareja. Durante toda la velada no apartamos nuestras miradas lo que dificultó el manejo con los cubiertos. Hasta llegué a atorarme con el corcho de un Malbec. Sin poder contener los deseos, corrimos a descubrirnos a escondida de los demás, tomándose las palabras un respiro. Luego, cada uno retornó a su mesa y más tarde la vi partir sin volverse siquiera una vez. Mientras, mi compañera departía sobre la confianza mutua o algo así. Aún dudo que aquello haya ocurrido puesto que sólo soy una persona común, nada especial; el típico "amigo en común".&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Algo me trajo al presente: El peso de la anciana sobre mi brazo y sus ronquidos quejumbrosos. Sabía que eso iba a suceder al momento de sentarse a mi lado. Con disimulo estudié su cartera entreabierta y reparé en un paquete de galletitas. Aquella noble dama en su tierna escena me robó una sonrisa y yo hice lo mismo al abrirle el paquete. Nadie lo advirtió.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;En la terminal tomé un taxi y me dirigí a la cita. Al llegar me recibió el petiso "Mentira" (por aquello de que la mentira tiene patas cortas) y me condujo por un vestíbulo en penumbras hasta una sala desnuda. El hombre a quien debía ver, se asomó con aspecto intimidatorio y me arrinconó contra una de las paredes. Le mentí como suelo hacer cuando me encuentro en una situación límite pero no bastó. Tuve que jurarle (yo que no acostumbro) que pronto saldaría mi pesada deuda. Fui despedido con una advertencia: &lt;em&gt;"Tus días están contados por otros y podríamos llegar a divulgarlos"&lt;/em&gt;. Pensé en quién podría ser el soplón. No le pregunté pero lancé una certera frase de Muhammad Alí: &lt;em&gt;"¡Já!... Mirá cómo tiemblo". &lt;/em&gt;Y me marché.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;De todos modos, bajo esa falsa gallardía me sentí amenazado y opté por aprender defensa personal. Entré en un gimnasio. Artes marciales fue mi elección. Una rubia exageradamente flaca me presentó a quienes serían mis profesores. Uno de ellos me resultaba familiar.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;"-Yo soy primer Dan. -Yo soy segundo Dan. -Yo soy Leo Dan... "Santiago querido..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Decidí no anotarme. Salí a caminar por la ciudad para ver si encontraba a la mujer de mi vida. La desgraciada quedó debiéndome dinero. De tanto caminar llegué hasta un barrio privado (de todo confort y bienestar). A unas cuadras funcionaba un comedor infantil y decidí colaborar. Llevé más niños hambrientos que hallé en el trayecto. En una plaza sin juegos ni verde, un orador de raído traje gris hablaba a un disperso auditorio sobre la debilidad de la carne y de las codicias y la soberbia. Tanta carne hizo abrirme el apetito. Paré en un puesto de choripan y pedí una porción de vacío. La carne me pareció demasiado jugosa y fue la cruda realidad.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Ya el día estaba perdido y por más que cargara un almanaque sobre los hombros y batiera palmas, no iba a recuperarlo. Sólo quedaba retornar al hogar para seguir envidiando a quienes se dirigen hacia un lugar concreto y no andan deambulando en soledad, buscando toparse con algo o alguien que alumbre sus aburridos días.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Hay quienes se atreven a enfrentar la vida con las escasas armas de que disponen y combaten confiados en un triunfo final. Obviamente pierden, pero relamen sus heridas pues llevan el sabor de la victoria personal.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;em&gt;"Yo suelo no hacerlo"&lt;/em&gt;, dijo un indio albañil rebelándose al capataz.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-111948178305533625?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/111948178305533625/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=111948178305533625' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111948178305533625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111948178305533625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n16-sobre-mandamientos.html' title='N.16  SOBRE MANDAMIENTOS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-111947833356694388</id><published>2005-06-22T14:24:00.000-07:00</published><updated>2005-06-22T15:12:13.573-07:00</updated><title type='text'>N.15  SOBRE ESTADOS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt; No siempre la realidad fue así. Una sociedad se deteriora cuando sus prioridades quedan a merced de un sistema basado en la corrupción y la ineficacia. Conocemos por sociedad a todo conjunto de personas omitiendo de la misma sus componentes individuales. Y ése es el error. No hacer hincapié en el individuo que la conforma. Un Estado que no respeta sus libertades, atenta contra su propia estructura democrática. La libertad de cada ser, uno y su autonomía conviviendo con la del otro. Y la de cada uno para satisfacer sus necesidades primarias y no verlas relegadas por otras que competen a intereses ajenos al conjunto. El derecho a romper con la hegemonía de la pasividad e inercia sobre reales valores y urgencias.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Hoy prevalece la ignorancia como lenguaje y la misma deviene en una peligrosa estupidez incapaz de huirle a su improvisación innata. Todo acto improvisado carece de un debate racional; por urgencias promueve soluciones temporarias, privadas las mismas de un análisis sobre sus beneficios y perjuicios. Tomamos conciencia del error luego de cometerlo debiendo retroceder y recomenzar por otros carriles. En varios factores nos deslumbra el fruto cuando toda sapiencia se halla en su germen.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;No encontrar respuestas inmediatas a nuestras prioridades genera un estado de bronca e insatisfacción que se propaga como un virus por toda la sociedad. Renegamos de nuestra suerte cuando en realidad somos artífices de ella, transformándonos en un pueblo que reniega de sí mismo y de su inoperancia. ¿Por qué nos estancamos moral, económica y culturalmente? Si cada sociedad varía sus miembros por generación, ¿por qué continuamos aferrados a patrones remotos que sólo logran profundizar el deterioro? ¿Qué nos lleva a degradarnos cotidianamente para vivir esta miseria? Si el entorno modifica tendencias, el actual ha de ser miserable. ¿Cómo llegamos a esta ignorancia social que sólo consigue preocuparnos por lo urgente y no por elaborar bases sólidas de cara al futuro?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Cuando una sociedad es magra en su oferta laboral, tiene alto índice de desnutrición, su nivel educativo se encuentra estancado, posee un sistema de salud dependiente de una burocracia pervertida y donde la Justicia sólo es usada para ampararse e infringirla pero no para impartirla; es cuando dicha sociedad genera violencia como único medio de catarsis. Tanto cúmulo de hostilidad es una conjunción de insidia, indiferencia y desprecio. Lo de Cromañón es un ejemplo de lo que somos hoy por hoy. Una catástrofe como respuesta a tanta corrupción y desidia. Una cadena con engarces de toda bajeza humana, desde el desprecio hasta la ignorancia. Desdén por la vida reflejado en toda infracción penal cometida e ignorancia en aquél que activa un arma en un reducto colmado de vidas tan valiosas como la suya. Y vuelvo a lo anterior. La ignorancia genera estupidez y ésta se torna peligrosa. Ahora oigo hablar a muchos culpables sin hacerse cargo y tanto hipócrita me enferma. La amargura dio paso al resentimiento. Cualquiera de nosotros puede cuidarse, tratar de hacer las cosas bien, buscar su desarrollo personal y de repente quedar en manos de la ignorancia y ver que todo lo construido se derrumba para siempre. Todo el tiempo nos exponemos ante las vicisitudes, nada depende sólo de nosotros. ¿Cómo lograr seguridad si no concientizamos nuestros actos?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Como Estado lo único factible es unificarse para lograr así la uniformidad de metas. Mientras sigamos agrupados en bloques nada de eso será posible, en la integridad de ideas está el desarrollo de cada proyecto. Los mismos deberán fijarse bajo los mandatos del acuerdo, la razón y la fidelidad hacia la empresa. Algo tan sencillo que puede no llevarse jamás a cabo debido a la impericia reinante.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Lamentablemente el hoy no hace sentirme optimista. Ante todo veo una profunda carencia de respeto hacia el otro y un desinterés para acentuar los valores que constituyen a la persona en sí. Encuentro un marcado desapego hacia nosotros mismos lo que fomenta una sociedad sin respeto por la vida y cuyo único sino es el egoísmo, producto de tanta mediocridad. Mientras nuestro estado siga envuelto en permanentes contradicciones, nos será imposible reacomodarnos para accionar, mucho menos para pensar en nuevos rumbos.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Todo pensar es acción de la razón que incluye la propia necesidad del causante hacia su bienestar y la forma de realizar lo ideado. Varias veces no somos precisos en nuestros pensamientos y nos dejamos vencer por una maraña de improvisación tilinga proclive a anularnos como seres y a posponer las cuentas pendientes.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-111947833356694388?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/111947833356694388/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=111947833356694388' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111947833356694388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111947833356694388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n15-sobre-estados.html' title='N.15  SOBRE ESTADOS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-111903681995104110</id><published>2005-06-17T12:04:00.000-07:00</published><updated>2005-06-17T12:33:39.960-07:00</updated><title type='text'>N.11  SOBRE PESARES</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Nadie merecía tanto pesar. Nadie.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Surgir el desconsuelo para recorrer cada rostro enjuto, querer instalarse en todos ellos y plantar su mueca muerta. Llenar las bocas de gritos implorantes que buscan rescatar la última sílaba del otro como si fuera mano, cuerpo donde aferrarse y expulsar, de cara a las estrellas.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Y una plaza como responso de las almas vírgenes que nunca tendrán su chance. Nunca.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Y todo siendo un deambular de desidias, acusaciones, indignación. Ya nada recobrará del mutismo a los corazones ahogados. Tanto mortal perdido en su sufrir. Se descubre hipócrita la lógica frente a la primera lágrima o el último suspiro. Todas las miradas apagadas queriendo encenderse para reactivar el fulgor de las edades primerizas y esclarecer así, tanta incomprensión.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;El vacío por siempre del amor que no pudo despedirse. El "por siempre" saberse eterno e inmodificable. Las palabras que quedaron por decirse. Y las pronunciadas (no así las deseadas) puestas como legado.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;¿De qué sirven ahora los hechos cuando todo fue deshecho? El clamor de los portadores de retratos, de nombres, de recuerdos, uniéndose en misma plegaria y misma inquietud:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;"¿Cómo soportar tanta angustia quedando tanto por vivir aún?"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Si dan ganas de desistir a todo de una vez por todas. Nunca se comprende la muerte donde impera tanta vida por gozarse.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Todo puede evaporarse de pronto, sin anuncios, de improviso. Quedar los cuartos vacíos y las camas sin tender. Jamás se está listo para el dolor, suena tan lejano siempre que no se advierte su cercanía. Los culplables tendrán oportunidad de redimirse o no, pero aquellas almas ni siquiera tendrán la suya para hacer palpable por una vez, una última caricia.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Imborrables serán las imágenes, y aniversarios los 30 de diciembre. Aunque las explicaciones varíen hasta dar con la oficial o las prevenciones ponerse en marcha, ya nunca podremos ignorar el sino de la desgracia. Traspasará la pared de la indiferencia y retumbará clamando justicia.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Saber que una tragedia nos perforó, saber que no podemos dejar de reaccionar. Y beber de su aflicción, degustarla para que perdure y saberla traer al paladar cuando el abandono busque asociarse con la inercia, la misma que aguarda por su letargo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;No quedar en un grito sino con inquietud porque ésta genera, exige respuestas y nos convierte en partícipes cuando es tan necesario serlo. Por una vez no delegar el destino al olvido para desentenderse de él y culparlo luego por toda omisión. Cada sueño trunco es una ambición rota, un intento clausurado que produce un estado permanente de resignación y resentimiento.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Y las almas tienden a marcharse como víctimas. Deberán rescatarse sus anhelos (¡y tanta alegría!) para fortificar la memoria y mostrarla ante cada señal de somnolencia colectiva.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Y sé bien que una nueva noche fría velará por todas las bandas, con sus pogos y bengalas, aunque se sepa miserable y culpable por no darles un firmamento fijado en la concordia y la emancipación.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Ya la tarde vuelve a extinguirse por el horizonte, quedándonos a oscuras con nuestros fantasmas y resabios. Y la conciencia es esa sombra que aguijonea cada recoveco del alma para obligarnos a no descansar, pues no hay descanso cuando llega en forma abrupta, sin siquiera prepararnos para el retiro y los adioses de quienes parten sin preámbulo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-111903681995104110?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/111903681995104110/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=111903681995104110' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111903681995104110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111903681995104110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n11-sobre-pesares.html' title='N.11  SOBRE PESARES'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-111903494591309274</id><published>2005-06-17T11:10:00.000-07:00</published><updated>2005-06-17T12:02:25.923-07:00</updated><title type='text'>N.10  SOBRE FESTIVIDADES</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;Diciembre, época de balances y también de programar los pasos a seguir. Debo decidir si continuar con la elaboración de mi ensayo sobre el avance de la centroderecha en Cuba. Cierta desconfianza a la veracidad de las fuentes puede hacer naufragar su realización. Sobre el amor y el trabajo prefiero no explayarme. Y en cuánto a la salud, todo normal salvo esas manchas oscuras esparcidas en mi piel.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Este año fue tan malo que la ansiedad por concluirlo puede llevarme a comenzar los brindis antes de medianoche. Pienso pasar las fiestas en familia, no sé que pensaran ellos. Somos tan pocos que mi árbol genealógico es un bonsai. La mesa se fue achicando con el transcurso de los años, no por ausencia de comensales sino por escasez de víveres. ¿Cuál es el fin de reunirme con personas de quienes nada sé el resto del año? Es tan incómodo como una reunión de ex-alumnos. Sólo se concurre al encuentro para ver si al otro le fue peor que a uno. En estas reuniones es lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Y el espíritu navideño que no recala. Intentamos convocarlo hasta con la ouija pero sin éxito. Tenemos tanta buena suerte que, en lugar de arribar Santa Claus, arriba Menem.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Podría ayudar que nevara, al menos para estas fechas. Buena excusa para quedarse tranquilo en casa. &lt;em&gt;"No, me es imposible salir. La nieve bloqueó todos los accesos. Quizás el próximo año."&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Nuestro árbol de navidad es el mismo de siempre. Dicen que debe reemplazarse transcurrido determinado tiempo (como los cepillos de dientes o las parejas) pero no queremos botarlo, nos encariñamos con él. Cada año nos es grato reencontrarnos con el "viejo amigo verde", tan imponente y majestuoso ocupando su espacio reservado en el living. (Parece el comentario de un amigo del Dr. Bruce Banner)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Tristes son estas fechas para quien no tiene más compañía que sí mismo y encima se aborrece. Buscará cualquier acompañamiento con tal de no tener que soportarse. ¿Será ése el fin de reunirnos con el resto? ¿Para no deber soportarnos?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Todos los años, en víspera de navidad, acostumbraba escuchar el sermón del cura Lorenzo. Tipo transgresor el &lt;em&gt;beatle&lt;/em&gt;, el beato. Su última propuesta fue encomendarle a León Ferrari unas esculturas para la nueva capilla. Hoy me enteré que la alta cúpula eclesiástica lo envió de imprevisto a un retiro espiritual en La Quiaca.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Otra vez, creí estar en presencia de un pesebre viviente pero sólo eran indigentes.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Hay que tener cuidado con los festejos, hay cada loco suelto, incluyendo al ropavejero de barba y vestimenta roja. Aconsejo no exponerse a la intemperie en la medianoche (tampoco al sol en mediodía) ¡Qué los mosquitos, qué la pirotecnia, qué las balas perdidas! Un vecino murió por una bala perdida cuando fue hallada en su cráneo. Qué irónico, siempre fue tildado de "tiro al aire". Otro descargó toda la munición de su rifle apuntando al cielo. Tres renos aparecieron muertos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Tiempo de villancicos, del coro Kennedy a beneficio (en plan autóctono... ¿Para cuándo el coro Perón?), las guirnaldas, los relatos... Recuerdo de niño escuchar narraciones macabras sobre la navidad a cargo de mi padrino el forense. El caso de la chimenea taponada por el cadáver descompuesto del atascado Santa Claus o aquél Santa suicida que fue a ahorcarse en la rama de un árbol. De un árbol de navidad, obvio.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;No hace mucho conseguí trabajo temporario de Papá Noel, en un centro comercial. En realidad fue un ascenso, venía de disfrazarme de empanada callejera (¿En España las promociones serán de empanadas gallegas?). Durante días tuve que soportar el acecho de grandes y chicos que sólo pretendían alzarse con el botín de mi bolsa. Era cuestión de verlos correr hacia mí con sus rostros desencajados, para revolear la bolsa y huir despavorido del sector. Tampoco mejoró la situación en reyes. El disfraz de Melchor no logró engañarlos. &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;"¿Aquél no era Papá Noel?"&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;, se preguntaban. Y volvían a avasallarme disconformes para recriminarme por los regalos recibidos u olvidados. Los reclamos se transformaban en amenazas, vituperios varios y graves acusaciones sobre mi sexualidad. Nuevamente a revolear las prendas y fugarme como una rata precavida.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Pero también recuerdo que un chico retraído, obligado por su madre, vino a sentarse en mis rodillas. El mocoso observó mis ojos durante largo rato y luego con su manito acarició mi rostro sudoroso. Al irse besó mi frente y murmuró a mis oídos: &lt;em&gt;"ya no estés triste"&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Y no lo estuve.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-111903494591309274?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/111903494591309274/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=111903494591309274' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111903494591309274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111903494591309274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n10-sobre-festividades.html' title='N.10  SOBRE FESTIVIDADES'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-111888866391483505</id><published>2005-06-15T18:31:00.000-07:00</published><updated>2005-06-15T19:35:28.130-07:00</updated><title type='text'>N.9  SOBRE ENCUENTROS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;De repente la vi. Mostrándose del brazo de otro. ¡Y yo que pensaba llamarla! ¡Cómo se hubiera burlado de mis estúpidas palabras de amor! Estaba distinta a como la recordaba: el cabello recogido, más delgada, cierta altivez en su andar, los pómulos más sonrosados que entonces, un vestido que no le conocía, distinta manera de acercarse al otro... ¿Era ella? Si. Sin dudas, para mi desgracia.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ella no me vio (lo bien que hice en abalanzarme detrás del buzón). ¿Y si lo hizo y disimuló? De todos modos no hubiera estado bien saludarme en compañía de su nueva pareja. Tener que presentarnos, forzar una sonrisa banal. Y yo... ¿Hubiera sido capaz de contener las lágrimas ante un perfecto extraño?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al verla experimenté un dejo de tristeza y envidia. Tristeza por mi presente solitario y envidia por no ser yo el descubierto en otros brazos. En ese caso, siendo de naturaleza ruin, no hubiera dudado en llamarla a viva voz para refregarle mi dicha. ¿Qué mejor que toparse con la"ex", saberla sola y desamparada y mostrarse con esplendor del brazo de nueva conquista? Exhibirse como quien logra superar todo abatimiento y presenta con orgullo pruebas fehacientes.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al ver a la pareja alejarse, abandoné mi escondite. Sin darme cuenta, un policía había seguido todos mis movimientos y comenzó a interrogarme de forma hostil. Todavía en cuclillas por la repentina aparición, fingí un agudo dolor en la espina dorsal para justificar mi postura. La autoridad insistió entonces en trasladarme al nosocomio más cercano para mi internación. Al borde de la humillación, imploré piedad y largué todo. Una parva de curiosos formaba un círculo a nuestro alrededor y todos supieron de mis penas y olvidos. El policía, con lágrimas en los ojos, apoyó su mano en mi hombro y me pidió los documentos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Luego del vergonzoso incidente, masticando bronca y un caramelo de menta, entré al primer restaurante que encontraron mis pasos. Me ofrecieron la carta y leí las sugerencias del día: "Salir abrigado", "Llamar a los padres", "No desear la mujer del prójimo". Malhumorado llamé al mozo para que tomara mi pedido. Percibí cierto desdén de su parte, por ende, me encontraba ubicado al este del desdén. El almuerzo me cayó mal, sobre una pierna. Y mientras solicitaba un trapo húmedo para limpiarme, no podía dejar de recordar el encuentro casual con mi "ex".&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La percibí relajada, como librada de un gran peso. Me la imaginé conversando con alguna amiga, luego de nuestra ruptura.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-&lt;em&gt; ¡Se te ve espléndida! Mejor físicamente, más flaca. - Sí, me siento más liviana, como si me hubiese sacado 75kg. de encima. &lt;/em&gt;(Mi peso exacto)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cojeando, a causa del estofado derramado, abandoné el restaurante para dirigirme al bar de costumbre y continuar con la sinopsis de una novela. Escribo carillas pero la historia no termina de convencerme aún. Relatar una vida vegetativa, sin hechos relevantes y cuyo personaje central carece de interés, es una empresa inútil. Creo que abandonaré la preparación de mi biografía por tiempo ilimitado.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Aquella tarde tenía terapia y me dije que sería una buena oportunidad para encontrar esa contención tan necesaria.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-&lt;em&gt; ¡Escúcheme! ¡Todo me sale mal!... ¡Las mujeres me abandonan, nunca estuve conforme con mi trabajo, mis padres son una carga, mi hijo me odia, se me está cayendo el pelo y encima me salió un forúnculo dentro de la oreja! - Bueno doctor, tranquilícese... Si me dejara hablar vería que usted no es el único en desgracia.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Así es, pago una obra social para cargarme de culpas ajenas.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El toparme con mi "ex" hizo replantearme varios asuntos pendientes. El empleo por ejemplo. No estoy a gusto en él, nunca le encontré la vuelta ni pude relacionarme con su gente. Mi jefe es la clase de persona con quien compartiría un asado. Por suerte soy vegetariano. El único beneficio que brinda mi empleo es el beneficio de la duda. ¿Persistir o desistir?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero aquel día era imposible adentrarme en cualquier requerimiento racional, todo volvía a ella y a su acompañante. ¿Quién era ese sujeto? Nunca dijo conocer a ningún joven atlético, de tez bronceada y dientes perfectos. ¿Quizás un compañero de trabajo? Pero si nunca trabajó. Ahí está papi pagándole todos sus caprichos. Su padre nunca me quiso, sobre todo después de verme entrar a un albergue transitorio con su mujer.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tendría que haberla afrontado y no esconderme cobardemente detrás del buzón. En lugar de doblar mi cuerpo mostrarle el doblez de mi carácter. Todo me parece tan raro... No mi reacción sino que todavía quede algún buzón en la ciudad. Hubiese sido testigo de su sorpresa, de su cara contraída, los ojos desorbitados, su risa de mofa... Creo que hice bien en esconderme.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Le deseo lo mejor. Puede que su nueva relación también sea otro fracaso o que el tipo sea un ser violento o le engañe, o ambas cosas. Él y su amante pegándole a la pobre infeliz. O puede que quiera descansar en la playa y llueva todos los días o que su papi deje de mantenerla y tenga que salir a trabajar... Así y todo le deseo lo mejor. Lo mejor para saciar mi venganza.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En cuanto a mí, volveré en busca de mi novia cuando adolescente. Sé que espera su quinto hijo pero confío en que aún me aguarda.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ya la noche cubre la ciudad. La luna se anuncia magnífica y nos ofrece su redondez absoluta. Ideal para lobizones. Siempre creí que, así como en noches de luna llena un joven blanco transmuta en lobo, en los eclipses lunares quien sufre tal morfología es un negro mota.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El pensarla tanto y saberla ya lejana de mi amor, me lleva a una reflexión final:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cierto hombre se confiesa: &lt;em&gt;- En mi vida he roto varios corazones. -Ah... ¿galán? - No. Cardiólogo.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-111888866391483505?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/111888866391483505/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=111888866391483505' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111888866391483505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111888866391483505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n9-sobre-encuentros.html' title='N.9  SOBRE ENCUENTROS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-111852012635309194</id><published>2005-06-11T12:02:00.000-07:00</published><updated>2005-06-11T13:02:06.360-07:00</updated><title type='text'>N.8  SOBRE INFORTUNIOS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;  &lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ultimamente las cosas no me salen bien. ¿Quién no tuvo alguna vez una mala década? Siempre creí que el nuevo milenio traería consigo nuevos aires pero esto ya se parece al zonda. Más que aires de cambio, esto es un revoltijo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En el transcurso de una semana quedé sin novia y sin trabajo... con el déficit laboral de hoy día. Ahora descubro que trabajo más al buscar empleo que al obtenerlo. El hecho de prepararme desde la madrugada sin saber cuál será mi suerte, movilizarme de una punta a otra de la ciudad, aguardar en colas inteminables , mostrar amabilidad ante el potencial empleador, no bajar la estima, picar algo por ahí; todo hace que la vuelta incluya los mismos síntomas cansinos que produce una jornada laborable pero sin percibir paga alguna por la tarea. Y el teléfono que no suena y la tensión que no cesa de aguijonear. Angustia por las horas desperdiciadas, yendo a apilarse huecas en el umbral de los días, destinadas al olvido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Confieso lamentar más la pérdida de trabajo que la del amor. El amor va y viene, es efímero, no se lo debe tomar demasiado en serio. Bien lo saben mis ex-parejas, quienes siempre me tomaron en broma. No niego de su herida ni que deba sobreponerme a su ausencia a través del alcohol y los fármacos, aunque intuyo que todo no es más que otra treta para volver a mis viejas adicciones. ¿Qué es lo esencial? No sé, pues es invisible a los ojos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y ahora que vuelvo a mi soltería, millones de mujeres esperan por mí. Lo malo es que millones de hombres también creen lo mismo lo que nos lleva a competir todo el tiempo, ya por un trabajo, ya por una mujer... ya por una mujer que trabaje ya.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Para que el amor no extinga sus bríos debiera enamorarme desde la primavera hasta la culminación boreal. Invernar durante las estaciones grises para reaparecer fulgurante en nueva primavera junto a los lirios y la partida de gaviotas norteñas (todas menos el tonto de Juan Salvador, quien irá a estrellarse contra una roca tarareando una canción de Neil Diamond). Gozar del amor seis meses y reponerme satisfecho la otra mitad del año.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nunca sabré de asuntos del corazón (tampoco de informática ni aritmética). ¿No era que las mujeres mueren por los melancólicos y sensibles? ¡Soy más sensible que el león de "El mago de Oz"! ¡Hasta lloré con "Rambo"!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¡Puedo recitar parlamentos enteros de "Casablanca" (en inglés, portugués y modismo español. Ejemplo:&lt;em&gt;"¡Joder tío! Creo que éste es el comienzo de una amistad de la hostia."&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;) y&lt;/strong&gt; hasta emocionarme con los informes sobre drogadictos y travestis, ni que decir con los de travestis que se drogan! ¿Les atraen las personas oscuras, misteriosas? ¡Soy Darth Vader! Nadie tan parco ni inconformista. A todo encuentro su lado oscuro, a la luna, al corazón. La felicidad sólo es un recreo de la razón, un estado sin sustento como cualquier discurso oficialista. A la larga uno se desentiende de tantos espejitos de colores y retoma la habitual desazón y desesperanza (parece el comentario de un indígena americano meses después de la conquista).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y todo sin mencionar que hace tres meses fui desalojado de mi morada y, luego de tanto trajinar, volví vencido a la casita de mis viejos. Lo de vencido era por la situación en que se hallaban los impuestos y pagarés que mis padres debieron afrontar. Y ahora que dejaron de dirigirme la palabra, tengo que hacerme cargo de la misma y orientarla según mi parecer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Al volver, todo el barrio supo de mis fracasos. Comprobé que las paredes no sólo oyen sino que también hablan, las hermanas Paredes, nuestras vecinas. Tanto infortunio hizo retrotraerme a mi época de infante; sin trabajo ni novia, viviendo con mis padres. ¡Si hasta conservo al perro de entonces! Lo encontré embalsamado en el altillo. Las polillas y las ratas no dejaron mucho de "Sultán", aunque aún conserva su porte. Todos los días lo cargo en una bolsa y lo llevo al parque como en los viejos tiempos. ¡Hay que ver como se asustan los chicos cuando se topan con el cadáver  sin ojos, las orejas carcomidas y sin dos de sus patas!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A quienes comento mi situación dicen que no debo preocuparme, que es una mala racha y que no tengo que perder la fe. ¡A mí que la única fe que promulgo es la fe de erratas! Apuestan a que todo va a mejorar y yo sin sentirme banca. ¿De qué me sirven los amigos si sólo esparcen sentencias triviales? No resulta efectivo contar con los mismos de siempre para cualquier ocasión. Cada uno debiera especializarse en un reclamo diferente para no tener que andar sufriendo tanta vaguedad. No puedo pretender que quien es competente para fiestas y copas, también lo sea para darme contención y consejos en los malos momentos. Allí recurriría al amigo reservado, el que no concurre a fiestas, el racional. Absorbería de sus palabras, las perpetuaría en mi pecho y regresaría presuroso al amigo de farras antes que se acaben las bebidas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-111852012635309194?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/111852012635309194/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=111852012635309194' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111852012635309194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111852012635309194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n8-sobre-infortunios.html' title='N.8  SOBRE INFORTUNIOS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-111850584767016434</id><published>2005-06-11T08:32:00.000-07:00</published><updated>2005-06-11T09:04:07.676-07:00</updated><title type='text'>N.6  SOBRE AUSENCIAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tendría que haberlo sabido. Haber sabido que los puntos suspensivos están para ser rellenados en algún momento de la vida y no para dejarlos pasar. Saber que la pausa que proponen sirve para reflexionar y no para tumbarse en un descanso que hará debilitar fuerzas y escapar la poca hidalguía con que se cuenta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tendría que haber sabido que si siempre amanezco con la misma sensación de vacío es porque tiendo a encerrarme en mis sueños anónimos y oscuros que no dejan rastros en mi espíritu fértil. Y si es que la desesperanza produce tanta ausencia, ahí tendría que estar yo elevándome de entre mis penas para enarbolar mi presencia en tanto día despoblado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y no deben quedar añoranzas por lamentar cuando se está tan solo, por más que salga al mundo para mostrarme inútilmente y chocar con la noche para sentir, muy fugazmente, el mismo agobio de aquél que es saturado por el amor o la dicha.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tendría que haber sabido que cada una de las carencias tiende a acentuarse al unísono para mostrar cuál es mi límite y cuál el de mis necesidades; ellas, una compañía, un abrazo, un trabajo, una dignidad. Poner todo en un límite abstracto y no saber cómo arrebatárselo al vacío. Saber que la ausencia puede acosarme como acosan las asignaturas pendientes o lo que se sabe imposible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y siempre quedando olvidado entre abandonos. Lo faltante se planta en cada pared de mis silencios como esperándome dócil y me quita fuerzas para intentar, y me hace alguien más escéptico cada día.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y ya no poseo las miradas que titilaban frente a fulgores, ni oídos que husmeaban en toda risa o manos que entendían de caricias. Hoy es como si estuviera suspendido en una leve transición de sentidos y estados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tendría que haber sabido que alguien tan estúpidamente sensible como yo iba a desmoronarse del todo algún día, que no soportaría tantos desplantes y omisiones y que terminaría así, extraviado en su propio ser, como un polizonte de sí mismo que busca ocultarse de sus sentimientos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y el derredor que no cambia. Y todo se torna ausencia. ¿Cuándo fueron excluidos la integridad, los valores, el compromiso? Nada de esto es lo que esperaba, siempre suspuse otro destino a éste pero fallé como tantos que en la llegada reconocen haber errado el recorrido. Ni siquiera lo sencillo se simplifica. Nada debería resultar más simple que amar, trabajar, comer, educarse, y sin embargo todo es un rodar de complicaciones y escaseos, que hace de lo sencillo algo inaccesible y contrario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tendría que haberlo sabido. Haber sabido que nada es duradero, que las ausencias llegan en algún momento y que no debería haberme aferrado a una estabilidad endeble y pasajera, para evitar tanta sensación de fracaso. Tampoco debí intentar emparchar los huecos grises de lo ausente con retazos de esperanza pues, inevitablemnte, comienzan a deshilacharse cuando el peso de las carencias se torna insostenible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y ahora que me veo tan excluido, sólo soy otra ausencia. Entonces, ¿cómo reparar en ellas estando uno mismo ausente?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Así fue como sucedió. Porque tanta ausencia me debilitó y fue fácil vencerme, porque intenté protegerme, revertir la situación, pero ni yo podía confiar en mí. Y ahora sé que la derrota perdura más que un triunfo, que duele como una sombra esparcida por el alma a quien, ni brisas ni mañanas, logran alejar del todo...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pero también tendría que saber que &lt;em&gt;aún&lt;/em&gt; tengo expectativas en mí. Que las ausencias no vuelven y lo marchito no resurge, para no esperar en vano un retorno. Que de nada sirve avanzar si todo el tiempo reparo en el ayer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tendría que haberlo sabido como ahora lo sé y convencerme de ello para comenzar a acumular presencias.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-111850584767016434?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/111850584767016434/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=111850584767016434' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111850584767016434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111850584767016434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n6-sobre-ausencias.html' title='N.6  SOBRE AUSENCIAS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-111844875425711664</id><published>2005-06-10T16:25:00.000-07:00</published><updated>2005-06-10T17:38:03.886-07:00</updated><title type='text'>N.4  SOBRE CHARLATANES</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Todos saben de todo con tal de hablar, les gusta escuchar sus voces, probar nuevos matices o adueñarse de frases o anécdotas ajenas para destacarse ante el oyente ocasional. El silencio les incomoda, son quienes tosen en la oscuridad de un cine para hacerse notar o los que de cualquier tema intrascendente hacen algo dantesco, aunque te importe un rábano la cuestión (salvo que seas verdulero). Es admirable verlos hablar, la facilidad con que fluyen las palabras, su rapidez y falta de pausas, pausas reservadas a un raciocinio sosegado. ¿Cómo hace la mente para chequear tanta verborrea? Hablar o pensar, esa es la cuestión. En la gran mayoría el intelecto desiste de seguir la vorágine verbal y se tiende a descansar o a abrir paréntesis para, por ejemplo, recordar la formación de Flandria del '86. Antes, los charlatanes eran exclusividad de las mesas de café. Resultaba hasta pintoresco reunirse con amigos y, entre sorbos, tratar de arreglar el mundo. En mi caso, lo pintoresco eran los amigos. Clows, mimos, ex-convictos, diputados. Todos formando parte de una maraña de "filosofía barata y zapatos de goma" (P. Coelho) pero respetando códigos como escuchar al otro para poder discernir. Ahora en cambio, el oficio se llenó de improvisados que prescinden de la picardía y tiñen de veracidad la estupidez, tornándose peligrosos debido a la misma. No se privan de injuriar a terceros cuando saben imposible un afrontar que sacaría a relucir sus cobardías. Usan un lenguaje exiguo, carente de valor; un bostezo carga mayor contenido que cualquiera de sus frases pomposas. También los ves caminando desquiciados por la ciudad, atados al celular como algo imprescindible lo que lleva a preguntarse cuán vacíos estarían sus días de no ser por la tecnología. Son los mismos peatones que silban despreocupadamente mientras salivan las veredas y tiran los puchos en el asfalto para abrir un alfajor cuyo envoltorio tampoco irá a parar a ningún cesto. Los hay también quienes no respetan otras reglas y se explayan en proyectos irrealizables como limpiar un riachuelo o viajar por la estratosfera, argumentando cualquier ridiculez amparándose en sus vestiduras y elaborando réplicas para cada ocasión. Otros son quienes, en la madrugada, cuando las legañas nos producen ceguera, oímos hablar con el brío acorde al mediodía y nos ensordecen con sus risas, como si el sueño o la modorra no los afectara. Es importante para ellos, al departir, mirar a los ojos para no ver desviada la atención y captar el mayor interés posible. Nada infringe más sus propias reglas que saberse ignorados&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;por el auditorio. Si intuyen tal despropósito tienden a levantar el volumen y ritmo de la perorata hasta alcanzar el grado conocido como "vociferar" o "boquear". Aman ser escuchados por desconocidos, que todos conozcan sus opiniones aunque nadie las pida y acompañar la arenga con el contoneo del cuerpo formando un lenguaje corpóreo-verbal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mayor será el convencimiento hacia su alegato cuanto más dudas genere el mismo. Y así se les va pasando el día, entre negociados y coloquios triviales. Vuelven a sus hogares, enmudecen ante la familia (¿qué hablar con ellos?) y se duermen calladamente, dejándose vencer por la parquedad. Puede que hablen dormidos o molesten por teléfono a cualquiera con tal de escapar al propio tedio. Supe de casos donde la persona grababa su propia voz para reproducirla en sus oídos al acostarse y ser ése el último sonido del día&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-size:130%;"&gt;Varios descubrieron que el susurro lleva a mayor acumulación de aire, redituando un 30% extra de palabras por minuto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Paradójicamente, en cuanto al sexo, desestiman el oral ya que les impide hablar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ojean un diario ajeno para mantenerse informados y tener temas de que hablar aunque pocas veces recurren a los mismos, van adaptándose al rumbo de la conversa. No son de prestarle atención al otro, sólo retienen la última frase para retrucar; cuando advierten que la plática languidece o se torna monótona, arremeten con algún ítem secundario para alargar el encuentro, en tanto se adaptan al ritmo del interlocutor para hacerle más complaciente la faena. Del mismo, sólo guardan su fisonomía pero no lo conversado, lo que ocasiona (en varios casos) volver a cruzarse con la persona y hablar sobre lo mismo. Un buen embaucador debe memorizar sus mentiras y dónde y a quién fueron pronunciadas, de lo contrario sufrirá del desprestigio de sus colegas y del descrédito general. Uno de los peores tipos de parlanchines es el llamado "bardero", especie de vozarrón enérgico que acompaña cada fonema con variados movimientos corporales asemejándose, en el transcurso de una oración, a un rapero del SoHo (¿New York o Palermo?). También se los conoce por el seudónimo de "Shakespeare" (por aquello de "el gran bardo"). Descreer de los que advierten &lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;"no me preguntes&lt;/span&gt;"&lt;/em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; o &lt;em&gt;"no quiero hablar de eso"&lt;/em&gt;. En la primera oportunidad darán a conocer con lujo de detalles lo supuestamente confidencial.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;También hay quienes aprenden otros idiomas para ampliar el vocabulario y no dejarse sorprender por conversaciones foráneas, hacerse oír más allá de las culturas y costumbres. Otros concurren a clases de oratoria o se hacen monologuistas sólo para satisfacer sus oídos y el vicio del habla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y si por esas cosas del destino (Dios no lo permita) un día amanecen mudos, ahí estarán desesperados abrazando el idioma de las señas o aprendiendo el alfabeto Morse. El problema se originaría si también amanecieran mancos...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Lo dicho, a palabras soeces, oídos sórdidos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-111844875425711664?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/111844875425711664/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=111844875425711664' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111844875425711664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111844875425711664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n4-sobre-charlatanes.html' title='N.4  SOBRE CHARLATANES'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-111844591435923670</id><published>2005-06-10T15:32:00.000-07:00</published><updated>2005-06-10T17:36:28.763-07:00</updated><title type='text'>N.3  SOBRE DESCONFIANZAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Hemos escuchado&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;mil veces expresiones como: "Así estamos por confiar", "no me agarran más" y "subime el calefón". Sobre las dos primeras se deduce que para no ser sorprendidos en nuestra buena fe, debemos ser desconfiados; sobre la última no tengo idea, tal vez algo referido a un baño. Recelamos de la incertidumbre, aquello que escapa a la razón, lo irreal o menemismo. Tanta desilusión produce desconfianza y nos hace descreídos, huraños, argentinos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La desconfianza se ha transformado en el modo objetivo de razonar, haciendo de la esperanza una endeble ilusión. &lt;em&gt;"La esperanza es lo último que se pierde",&lt;/em&gt; dijo doña Esperanza, única sobreviviente del incendio acaecido en su vivienda que acabó con toda su familia incinerada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Soy tan escéptico que desconfío de mis propias desconfianzas. Siempre encuentro una nueva oportunidad para la decepción, no soy yo si no me siento traicionado en algún momento del día. Podríamos decir que me tomaron de punto. Tuve un tiempo de debilidad en que creí en las personas (pero no ellas en mí) y eso hizo llevarme a la bancarrota y a años de terapia, lo que significó volver a la bancarrota. Busqué apoyo en la familia y me enteré de&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;que era adoptado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;"¡Necesito amigos contenedores!"&lt;/em&gt;, dije en una cena a mis amistades, quienes sólo atinaron a levantar sus tenedores con aire burlón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Me hacen desconfiar los débiles apretones de mano, la palmadita en el hombro, el "te lo juro por"... también respirar, caminar, vivir. Reconozco ser un desconfiado de the great seven.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Prefiero descreer porque tener fe es peligroso. Tengo la teoría de que, si la fe mueve montañas, en la ciudad sería como mover edificios, lo cual ocasionaría una catástrofe con miles de víctimas inocentes (hasta que no se demostrara lo contrario). Por eso soy un descreído, para salvaguardar al prójimo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Uno de los casos más obvios de sospecha es el asignado a la clase política, la misma que para la Justicia, la ley, el orden y la cooperadora del colegio de tus hijos. Y la desconfianza también lleva aparejado al miedo. Dudamos cuando, al caminar solos en la noche, divisamos a una figura acercarse en dirección contraria (si es figura pública, peor). También somos temerosos al oír pasos en la oscuridad, descubrir sombras&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;en los paredones; si es ése tu caso te aconsejo no volver a caminar por esa calle o directamente mudarte de barrio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;"Convivimos con la inseguridad"&lt;/em&gt;, comentaba un gendarme colgado del vagón de un tren segundos antes de ser arrojado sobre las vías. Una de las bases de la inseguridad es la desconfianza, no estar seguros, desconfiar. Inseguros no sólo ante el victimario sino también de quienes velan por nuestra tanquilidad. Desconfiar de una seguridad que se muestra débil, sin una raíz sólida, segura, confiable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La desconfianza mata al hombre pero, para mayor seguridad, prefiero un revólver. Para ver traicionada la confianza primero hubo que confiar; quien no es traicionado es alguien incrédulo (y a quien envidiar).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y ese es mi caso. Ya de chico conocí los sinsabores de la desconfianza cuando, luego de mi confesión semanal, la misma era expuesta ante vecinos y parientes en el sermón dominical, como ejemplo&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;de debilidad y cobardía. Dicha experiencia hizo de mí una persona introvertida y también atea. Tampoco creía en relatos infantiles, Papá Noel por ejemplo. Siempre supe que eran mis padres. Bastaba ver la cara de reno de mi madre y el aspecto descuidado del gordo de mi padre para darme cuenta. En la adolescencia desconfié de la pureza de la primera vez, no de la mía, sino de la de mi novia. Su experiencia en las técnicas amatorias me hizo dudar de su castidad. Recuerdo haberle pagado y haberme ido cavilando sobre el asunto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No soy confiado, sí confiable. Puedo guardar un secreto siempre que no haya tortura o coima y siempre estoy a disposición del otro (por una pequeña dádiva).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¿Se puede volver a confiar en alguien que nos defraudó? Sí, si eres un iluso. Tienes una necesidad casi imperiosa de creer, confiar, brindarte por entero, saberte inmune al desengaño, pero siempre terminas maldiciéndote y jurando que es la última. Al día siguiente quieres asegurarte y recurres a la memoria para no cometer los mismos errores y lo consigues, ya que no cometes los mismos sino nuevos, lo que te hace creativo ante la desazón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La desconfianza es una amalgama de desaciertos y certezas que hace individuos débiles, enfermizos, paranoicos, pero con la capacidad de votar (como en aquella elección del uno a uno).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En estos tiempos difíciles (Dickens), dos cosas son inhallables: alguien en quien confiar y una foto de Moria Casán sin la boca entreabierta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-111844591435923670?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/111844591435923670/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=111844591435923670' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111844591435923670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111844591435923670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n3-sobre-desconfianzas.html' title='N.3  SOBRE DESCONFIANZAS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-111836129097264181</id><published>2005-06-09T16:17:00.000-07:00</published><updated>2005-06-09T16:54:50.980-07:00</updated><title type='text'>N.2  SOBRE INDIFERENCIAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;Indiferencias... Seguir de largo sin reparar en el entorno, con la vista perdida y la boca musitando una vaga melodía. Eso es la indiferencia, aunque también podría tratarse de resaca o autismo. Podemos ser indiferentes a temas que para otros no lo son. Recuerdo a mi mujer estar dando a luz, a María Luz, mientras yo miraba un partido de fútbol en el bar del sanatorio... Perdimos por goleada. Al menos  la criatura me alegró un rato (había apostado que sería mujer) y no fui indiferente al dinero obtenido. En algunos casos, la indiferencia sólo es diferir la deferencia. A veces se confunde al indiferente con el distraído. Y a todo esto... ¿En qué estaba?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Supe estar con una mujer a quien jamás le importé. Nunca llamaba ni era cariñosa. Una vez dejé de buscarla. "Si le importo me llamará o vendrá a mi morada", me dije. Nunca lo hizo. A los tres meses la encontré casualmente por la calle y en toda nuestra conversación jamás pronunció mi nombre. ¡Dos años juntos y ni siquiera recordaba mi nombre! Ni qué decir de nuestra relación. La indiferencia puede llegar a lastimarte, sobre todo si el indiferente conduce un auto y te pasa por encima. Uno de los primeros síntomas de la indolencia es el desgano, el hartazgo producido por la monotonía, perder la capacidad de asombro, preanunciar los pasos siguientes y ser autómata con relación a los mismos. Y es el mismo trabajo, la misma pareja, los mismos padres, hijos; nada consigue atención, todo produce desgano. Las conversaciones ajenas tampoco me importan demasiado, no soy de sociabilizar; de no ser por la gente, dejaría  de lado mi misantropía. Sólo departo cuando no es necesario retrucar o alzar la voz  sino fingir atención ante el interlocutor y bostezar con disimulo un par de veces. Ahora que me tomo la molestia de pensarlo, pocas cosas acaparan mi interés. En una reunión nadie se acerca a hablarme sino para comunicarme que debo abandonar el recinto por no estar invitado. Nunca logro mantener el hilo de una conversación, al rato comienza a deshilacharse. A veces maldigo estar pendiente de asuntos que, en definitiva, no hacen al propio bienestar. Las deudas, llegar ya no a fin de mes sino a fin de semana, la hipoteca, la salud de mi suegra; nimiedades comparadas con el propio ser. Si dedicara parte del tiempo a pensar en mí, en lo que me agrada, de seguro mis días no serían tan grises ni nebulosos. Y no lo digo porque estemos en otoño.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Recuerdo que antes concurría a marchas, piquetes, motines y lanzaba consignas, panfletos, granadas... Creía en ideales, tenía ideales. Mi boca se llenaba de palabras y de gases, mi corazón latía con brío, quería cambiar el mundo y ahora me conformaría con cambiar de país. ¿Dónde quedaron mis convicciones? Sí, ya sé, en el corralito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En varios casos se es indiferente a lo cotidiano, lo que está al alcance de la mano (diestra o siniestra) y que, debido a la cercanía, ve desvalorizada su real dimensión. Si ese anhelo se plasma, deja ya de interesar para pasar al siguiente. Y así en lo sucesivo. Todo se transforma en una acumulación de anhelos que tiende a producir una realidad apática. Somos individualistas (diría un onanista) y no porque nos importemos demasiado, sino por ignoramos al otro; nos cerramos a lo desconocido por miedo a implicarnos, es más cómoda la indiferencia que el tomar partido. Y si la indiferencia es cómoda, la deferencia, ¿qué mueble es?... Perdón, fue un lapsus.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Soy indolente pero no soporto que lo sean conmigo. Esa sensación de no importarle a nadie, que nadie piense en uno, es cercana a la humillación (también a la UCR). Digamos entonces que mostrar indiferencia es próximo a humillar, siendo a su vez, un modo de defensa. Por ende, ¿usamos la indiferencia como acto de defensa? No se necesitan palabras para humillar, sólo silencio, la mirada es&lt;em&gt;k&lt;/em&gt;iva, total y absoluta frialdad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pero tampoco es bueno el otro extremo. Ya lo decía la mamma (no a mí sino a otros):&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-&lt;em&gt; Tanta preocupación genera mala sangre.&lt;/em&gt; Y: - &lt;em&gt;¡Vos infeliz!&lt;/em&gt; (ahora sí a mí) &lt;em&gt;¡Me hacés sacar canas verdes!&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Eso me lleva a deducir que la preocupación ocasiona mala sangre y la indiferencia canas verdes. Conozco a muchos indiferentes, pero ninguno de verdes canas. Lo que me traslada a otro inquirir. ¿Razonaba bien mi madre?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Me es indiferente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-111836129097264181?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/111836129097264181/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=111836129097264181' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111836129097264181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111836129097264181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n2-sobre-indiferencias.html' title='N.2  SOBRE INDIFERENCIAS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13471689.post-111825934805928548</id><published>2005-06-08T12:00:00.000-07:00</published><updated>2005-06-10T17:27:37.540-07:00</updated><title type='text'>N.1  SOBRE CARTAS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Cartas... Es bueno que alguien te escriba, saber que dedicaron su tiempo para enviarte unas palabras, incluso superando trabas como averiguar un còdigo postal (encima ahora incluye letras(?). Lamentablemente es una costumbre en desuso, como comer o trabajar. Se modificaron las costumbres, ya no se escriben lìneas, ahora se aspiran; no queda tiempo para escritos o agujeritos en braile. Si la lectura se perdió, ¿qué sentido tiene encontrar la escritura?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Complejo es el mundo de las cartas, poseedoras de secretos, misterios, sobre todo si lo que te mandan son anónimos. ¿Fueron las señales de humo el origen de las misivas? De acuerdo a investigaciones, se sabe que el primer telegrama fue producto de un mensajero epiléptico haciendo malabares con su manta y que los primeros carteros nacieron en época invernal, valiéndose del humo de sus propios alientos. ¿Y qué de las palomas mensajeras? Eso... ¿Y qué? ¿Quién está hablando de palomas?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cada mañana al ver el sol, bah, también cuando llueve, es indistinto, espero &lt;em&gt;esa&lt;/em&gt; carta que me haga desfallecer. Ok., lo logran los impuestos pero quisiera alcanzar esa sensación por medio de otra vía. Ni siquiera recibo mails... creo que ya es hora de abrir una casilla. Nunca una encomienda, un telegrama, aunque sea de despido, señal que trabajé. La verdad es que, como el coronel, no tengo quien me escriba... ni un llamado por teléfono (si persisto en no pagar mi deuda con Telefónica así me va a ir).&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Para estar más cerca de las cartas, al no recibirlas me dediqué a repartirlas, trabajando de cartero. Distribuidor domiciliario según el recibo de sueldo (lo que me recuerda que hubo un tiempo en que recibí sueldo... ¡¡buahh!!). Bueh, sigamos. Para recibir propina comencé a utilizar mi técnica de mensaje cantado. Para ejecutarla debía abrir los sobres y enterarme del contenido. El ritmo del canto variaba según el tipo de noticias a informar. Claro que hacerlo evidenciaba haber violado la privacidad de la entrega. Quejas del destinatario que llevaban a días de suspensión y a abandonar mi estúpida técnica. ¿Y qué de las palomas mensajeras? ¡¡Ya dije que nada!! No insistan...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los veranos eran insoportables tambaleándome bajo el chirriante sol, parecía el final de "Juan Moreira", de Favio. Y cuando llovía, como el lema de la empresa era que la entrega debía hacerse de cualquier forma, llegaban en cualquier forma y tamaño. Lo que originalmente era una encomienda simple o certificada, la lluvia convertía en algo semejante a un jeroglífico o careta de Alsogaray. Nuevas quejas y más suspensión. Hace dos años que dejé el empleo y creo que aún adeudo un mes de castigo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Analizar una carta lleva a decubrir la personalidad del remitente. Quien comienza una esquela con "Querido/a XX" es alguien a quien no le importas, dice quererte pero desconoce tu sexo y nombre. "De mi mayor consideración". ¿Cómo evaluar el grado de consideración? "Me dirijo a Ud. atte.". No será con tanta atención, puesto que ni siquiera se tomó la molestia en escribir la palabra "atentamente", abreviándola para ganar tiempo y espacio. "Sin otro particular, saludo a Ud. atte.". ¿Y si hubiera otro particular? ¿También me saludaría atentamente? O "Mis más afectuosos saludos". Que yo sepa, todos los saludos son afectuosos, desconozco los agresivos. Ejemplo: "¡Oh, maldición! Hola ¡Te odio! Encantado. ¡Desgraciado! Adiós".&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Y las que comienzan con un "No sé qué escribir", invariablemente son las más largas y tediosas; lo que siga a continuación será un sinfín de obviedades, lugares comunes, bla, bla, bla, y miles de puntos suspensivos y espacios en blanco.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Las que no entiendo son las cartas entre adolescentes, llenas de florcitas, monstruitos y corazoncitos. ¿o escribimos una carta o hacemos unos cómics? M' cacho...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pero en definitiva, siempre es bueno escribir a alguien. Sabernos acompañados en el mundo, el hablar sin sonido y con errores ortográficos. Las palabras escritas en el papel perdurarán inalterables, con el mismo trazo ingenuo, la sintaxis magullada y sin correr peligro de que algún virus las haga desaparecer por el ciberespacio.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;P.D.: Tu gato ha muerto.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13471689-111825934805928548?l=sofaifa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sofaifa.blogspot.com/feeds/111825934805928548/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13471689&amp;postID=111825934805928548' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111825934805928548'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13471689/posts/default/111825934805928548'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sofaifa.blogspot.com/2005/06/n1-sobre-cartas.html' title='N.1  SOBRE CARTAS'/><author><name>sofaifa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13961909642328067710</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://1.bp.blogspot.com/_o_IxM9TeSao/TRklU_9y3II/AAAAAAAAABo/b1WXJIz94w4/S220/io.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
